24 de Diciembre
📍Buenos Aires
La gran mesa estaba repleta de familiares y amigos de la Familia Agüero. Todos estaban metidos en sus conversaciones, mientras esperaban que la media noche llegará, así poder hacer el brindis.
Nayeli estaba rodeada de sus primitas y primitos, quienes le preguntaban una y otra vez qué se sentía estar en el mismo lugar que Messi. Ella, feliz, les contaba cada unos de los momentos que tuvo con el capitán.
El castañito estaba en brazos de su abuelo, mientras terminaba de comer una empanada de jamón y queso (sus favoritas) y escuchaba las clásicas charlas de fútbol. Le encantaba escuchar cualquier cosa que estuviera involucrado aquel deporte.
— ¡Faltan cinco minutos! — la voz de una de las tías se hizo escuchar, haciendo que todos se acercaran un poco más a la mesa, llenando sus copas.
Bauti se acercó a su madre, quien le sonrió y acomodó una silla a su lado así él pequeño pudiera estar más a la altura de los mayores. Prendió la pantalla de su teléfono y vió que solo faltaba un minuto.
De pronto, varios estallidos y luces en el cielo se hicieron presente, haciendo saber que la navidad había llegado.
— ¡Feliz Navidad! —
— ¡Arriba! ¡Abajo! ¡Al centro! ¡Y a dentro! — todos bebieron de sus copas.
— Feliz Navidad, mi amor — Nayeli abrazó a su hijo, llenando su rostro de besos.
— Feliz Navidad, mami — respondió entre risas.
— ¡Feliz Navidad, mis niñitos! — los brazos de Sergio rodearon a su hermana y sobrino, dejando un beso en la frente de cada uno.
Nayeli se aferró con fuerza a su hermano. — Feliz Navidad, Negro — murmuró en su pecho.
Madre e hijo luego de dar la vuelta a la mesa, saludando a todos los presentes, se ubicaron en su lugar y esperaron a que sirvieran el postre.
El teléfono de la Agüero empezó a sonar, ella levantó el aparato de la mesa y vió el nombre en la pantalla, sonriendo. Dió una rápida mirada a la mesa y se levantó de su silla, agarrando la mano de su hijo y atendiendo la llamada.
— ¿Qué pasó mami? Yo quería ensalada de fruta — habló el pequeño en tono de reproche.
Nayeli llevó el teléfono a su oído. — hola, ¿Ju? — del otro lado se escuchaban varios murmullos y a alguien que parecía quererlos hacer callar.
— hola, si, ¿Cómo están, bonita? — los murmullos se hicieron más fuertes, pero aún así, ella no podía descifrar que era lo que decían.
— ¿Es papá Juli? — preguntó el pequeño con una sonrisa.
La mujer asintió. — estamos bien por acá, Ju. ¿Vos? ¿Cómo están tus papás y herma... -
Ella no pudo terminar de hablar, ya que su pequeño no dejaba de estirar el borde su de short, queriendo llamar su atención.
— déjame hablar con él — pidió, dando pequeños saltitos. La mujer le pasó su teléfono y el menor, con su dedo índice, puso en alta voz. — ¡Papá Juli, ¿Cómo estás?! — habló con una sonrisa de oreja a oreja.
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𝐁𝐚𝐮𝐭𝐢 || ᴊᴜʟɪᴀ́ɴ ᴀ́ʟᴠᴀʀᴇᴢ
FanfictionNayeli siempre se negó a volver a enamorarse después de lo que sufrió. Pero, quien dice si conociendo al hombre perfecto, esa idea se disipa. Creo que en este caso el, "nunca digas nunca", queda perfecto...
