Capítulo 18.- Lazos

981 100 24
                                        

El omega caminaba por los pasillos del  palacio con cansancio, arrastraba los pies y tallaba sus ojos,  había tenido una pesadilla y después de ella no pudo descansar, ni la presencia de su beta personal, Nayeon le ayudó, había tenido que desayunar con Minho y Hyunjin sin poder acercarse al príncipe, eso lo ponía de peor humor, él necesitaba a su alfa, y estaba dispuesto a encontrarlo. 

—Puedo ser egoísta y pedirle un poco de su tiempo para mi — susurró caminando frente a Nayeon.

—Alteza, él Príncipe Minho tiene mucho trabajo, no creo que sea buena idea que lo interrumpas, además es de día, todos están despiertos y alguien podría verlos, tienes que ser más discreto Jisung...

—Es mi alfa Nayeon, es mi derecho.

La beta suspiró cansada de seguirlo.

—¿Por qué te comportas así? — Lo detuvo tomándolo de su manga — ¿Tu celo está cerca? ¿qué te sucede? el Jisung que conozco es más racional y prudente. 

—No estoy por entrar en celo Nayeon, estoy cansado de necesitarlo y no tenerlo, es mi alfa.

Nayeon vio con dolor el puchero que se formaba en el rostro del omega, sintió culpa.

—Alteza, su alfa es el Rey.

—No lo es Nayeon, si no me vas a ayudar a encontrarlo entonces no me estorbes.

Jaló su brazo para soltarse de su agarre, el aroma que antes era dulce comenzó a ser agrio.

—Lo siento Jisung, no puedo ayudarte con esto.

El omega asintió sin mirarla y continuó su camino, siguió el ligero rastro del aroma de su alfa hasta llegar a su habitación.

No se detuvo a llamar a la puerta, entró al ser su derecho como su omega.

—¡¿Jisung?! — El alfa se puso de pie en el momento que lo vio entrar —¡¿Qué haces aquí?! ¡son las nueve de la mañana, alguien puede verte!

—Moria por hacer esto desde el desayuno — Dijo el omega enterrando su nariz en el cuello del alfa. 

Minho sintió como el omega lo olfateaba gustoso, un ligero ronroneo se comenzó a escuchar. 

—Omega, es muy peligroso que entres aquí durante el día, pudieron verte venir, hay muchas betas recorriendo el palacio y ellas son muy chismosas.

—Es mi derecho estar con mi alfa — susurró aferrándose al cuerpo del príncipe.

El alfa suspiró tan encantado como asustado — Lo es, pero pudiste mandarme a llamar para vernos en un lugar seguro.

—Ya no hay un lugar seguro en el palacio y yo no voy a negarme tu compañía por nada en el mundo — Miró a los ojos al alfa, logrando inquietar al lobo de este.

—¿Estás bien? — comenzó a tocar el rostro del omega buscando un cambio en su temperatura — Jisung, bonito dime ¿Cuando será tu celo?

Jisung se soltó del agarre del alfa, indignado y ofendido se alejó de él — ¡No estoy por entrar en celo Minho! ¡Nayeon también me lo preguntó, no necesito estar en celo para necesitar de mi alfa!

—Está bien amor, yo también te necesito todo el tiempo, ven acá  — Rodeo con sus brazos al omega antes de llevarlo con él a la cama — Te ves cansado, duerme un poco yo cuidaré de ti. 

El omega se acurrucó entre los brazos de su alfa mientras era cubierto por sus sabanas.

—No quiero dormir alfa — susurró sobre la piel de su cuello.

El Prometido del Rey (Minsung Omegaverse)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora