El recién coronado Rey debe escoger a un omega entre los hijos del Duque para casarse, es una lastima que su hermano menor y él se hayan enamorado del mismo omega.
Inicio: 04/08/23
El hijo menor del Duque, Jeongin, recorría la mansión de su padre intranquilo, su lobo no dejaba de rasguñar en su interior, algo pasaba dentro de las paredes de su hogar, algo realmente malo.
La oscura noche solo era iluminada por la luz de la luna, el joven Omega pensó que un poco de luz de luna le haría bien a su lobo, caminó hasta sus jardines y se sentó en el pasto a observar las estrellas.
Hundido en sus pensamientos, suspiró.
—Luna ¿Cómo le hago entender a mi lobo que ese Alfa no nos quiere? — susurró — Es el Rey, es completamente imposible, está comprometido con Jisung...
El triste aullido en su interior lo aturdió, cerró los ojos y se recostó sobre el pasto, necesitaba descansar.
Pasos cercanos lo pusieron alerta, alguien se acercaba, sin dejar su lugar en el suelo, agudizó su oído.
—¿Cómo puedes asegurarme que Jisung no saldrá lastimado?
Era la voz de su padre.
—Para un Omega, romper el lazo es aún más peligroso, no me perdonaría si algo le llegara a pasar a mi hijo, mientras el Alfa que lo mordió vive su vida libre y en paz.
—Le aseguro Duque que todo estará bien, y no quedará ni siquiera la cicatriz de su mordida.
—¿No habrán efectos secundarios?
¿De qué carajo están hablando? pensó el Joven omega.
—Necesito que Jisung tenga a los cachorros del Rey, promete que no afectará su fertilidad.
La voz de su padre se escuchaba preocupada, sin embargo, sus palabras eran duras de escuchar, no entendía que sucedía, solo estaba seguro de que no era nada bueno.
—Le juro por mi vida Duque, que no afectará su fertilidad, tal vez provoque cambios insignificantes en su comportamiento, pero es normal después de romper algo tan fuerte como un lazo de apareamiento.
Horrorizado, Jeongin llevó sus manos a su boca, debía ahogar cualquier sonido que quisiera salir de él.
—Es una planta, completamente natural, se mezcla con el té que bebe cada mañana, Jisung no notará diferencia en su sabor, es perfecto — Jeongin reconoció la voz de la mujer, se trataba de la beta que había llegado del palacio el día anterior.
—¿Tu que ganas con esto Ryujin? — susurró el Duque — No prometí ningún pago, entonces, quiero saber tus intenciones con esto ¿Qué ganas con borrar la marca en Jisung?
Jeongin agudizó aún más el oído, escuchó una corta risa, Ryujin parecía estar pensando en una respuesta.
—Mi lealtad está con el Rey Hyunjin, su Majestad no merece la desilusión que le causará encontrar a su Omega marcado por otro Alfa — Tomó una breve pausa e hizo énfasis en sus ultimas palabras — No soportará saber que su propio hermano marcó a su Omega.
Tras una larga pausa, el Duque habló —No creo ni una sola palabra de lo que dices, pero hasta que conozca tus verdaderas intenciones, no tengo porque dudar de ti.
Jeongin se mantuvo en silencio, esperando escuchar algo más, estaba decidido a alertar a Jisung, no permitiría que le hicieran daño a su hermano; Esperó y se aseguró de que ambos ya se habían marchado, no esperaría al amanecer.
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Jisung dormía intranquilo, su lobo aullaba dentro de él, impidiéndole descansar, había pasado de esta manera, cada noche desde que se alejó de su Alfa, ya se había rendido ante el instinto de su lobo, quien llamaba a su Alfa desde su interior.
el sonido de la puerta abriéndose de golpe terminó por despertarlo.
—¡Jisung, despierta Jisung!
—¡Mierda, estoy despierto Jeongin! ¡¿Qué te sucede?!
El Omega menor cerró la puerta tras de él y corrió al lado de su hermano.
—Por lo que más quieras, no bebas nada de lo que te den, tienes que irte ya de aquí.
Confundido y aún adormilado, Jisung lo miró durante largos segundos, sin decir una sola palabra, intentaba descifrar las palabras de su hermano menor.
—¡¿Te quedarás callado?!
—¡Déjame pensar Jeongin, no tengo ni idea de que estás hablando! — Lanzó la almohada a la cara de su hermano.
Jeongin respiró profundamente, una y otra vez, con la intención de tranquilizarse, su corazón latía con fuerza y se encontraba aún agitado después de correr a través de la mansión.
—Escuche a nuestro padre hablando con la beta del palacio, Jisung, planean borrar tu marca...
—Eso es imposible Jeongin, no digas tonterías.
Tomó las manos de su hermano mayor, suplicante susurró — Yo mismo los escuche Jisung, la beta aseguró que era completamente capaz de borrar tu lazo, intentarán hacerte beber eso con el té que bebes por las mañanas.
Jisung aterrado llevó su mano a su cuello, necesitaba cubrir su marca, necesitaba protegerla con su vida.
—No beberé té nunca más...
—Cuando vean que no pides tu té, mezclarán eso con alguna otra cosa, quien sabe, estará en tu comida, en el agua que bebes, Jisung toma uno de los autos y has que una de las betas te lleve a la frontera, yo mismo puedo llevarte hasta allá, pero por favor, vete de aquí ahora mismo.
Jisung vio los cristalizados ojos de su hermano menor, su lobo gimoteó de tristeza e impotencia— Quiero que seas tu el que me saque de aquí, llévame con Yunho a la frontera, él sabrá donde esconderme.
Decidido asintió, se levantó y sin esperar más comenzó a guardar las pertenencias de su hermano mayor, tal vez Jisung se iría para ya nunca volver, quería hacer esto por él, un ultimo favor de hermanos.
—Te sacaré de la casa de nuestro padre Jisung, te irás de aquí a salvo y con tu marca intacta, te lo juro por mi vida.