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capítulo 10

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Aviso:

Por motivos personales lo he podido actualizar ni dedicar tiempo y empeño a mis capítulos por lo cual siento que esto se deterioró mucho más. Quise retirar la historia pero mejor concluir aunque faltó demasiado.

Omnisciente

Hazel estaba aturdido. En una oficina, con la evidente cara de que todo iba de la mierda.

¿Y se lo merecía?

Quizá Hazel si era capaz de tirar del gatillo. Quizá si era capaz de resolver muchas cosas, no por nada era un excelente hombre de negocios. Pero no sabía que hacer respecto a Maya, ella ya no estaba en sus manos y estaba bien que ya no estuviera en sus manos.

—Señor Hazel—Gritaban desesperados varios hombres desde los jardines.

En seguida Hazel se puso de pie y caminó de mala gana para ver que ocurría.

—¿Por qué tanto puto escándalo?—espetó rodando los ojos. No tenía ganas de resolver nada en este momento.

—Señor Hazel, la señorita Maya, la niña...—Gritaron desenfrenados.

Entonces el corazón de Hazel se aceleró por un momento, aceleró su paso dando pisadas fuertes y abrió la puerta de golpe.

—¿Qué mierda ocurre?—preguntó en seguida al ver a todos sus hombres reunidos, o al menos la mayoría.

—Se las llevaron—espetó uno de los guardias.

Entonces la sangre de Hazel se heló por completo. Su corazón se detuvo y se sintió como nunca antes lo había hecho. Su sangre hirvio también, parecía que en ese momento le pasó todo. Dejó de respirar y su pecho se apretó dando a una sensación indescifrable de pánico y desesperación.

—¡¿Dónde? ¿Quién?!—Gritó mirando a todos los hombres ahí—¡¿por qué mierda están aqui?, ¡busquenla!—ordenó con sus emociones a tope.

Se llevó las manos al rostro y sus facciones se endurecieron. No, ellos no matarían a una niña, por quizá a una mujer si y eso le ponía alerta. No le relajaba ni un poco saber que lili estaría a salvo, eso era lo que más le enfermaba, su hija. Si, estaba seguro que era su hija, no hacía falta pruebas de paternidad.

—¿Qué está pasando?—preguntó Crhistian con Antoni detrás de él.

—¡Se llevaron a Maya y a Lili, carajo!—gruñó casi sin pensar, ni siquiera era posible entender como se sentía.

Antoni apretó los puños con furia.

—Hazel, escucha—murmuró Crhistian, quien también estaba molesto, no pensaba con claridad, pero si mejor que Hazel.

—¡Cállate, cierra la maldita boca!—espetó con furia—Es tu puta culpa, sabrá quién que le dijiste—Se acercó amenazante al pelinegro

—Aqui nada es más que culpa tuya porque...

Ni siquiera lo dejó terminar cuando estalló. Se le fue encima golpeándolo con sus puños, estaba cegado de la irá. Pasó tan rápido que en segundos la pelea se igualo, intercambiaban golpes duros entre los dos.

—Aqui nadie tiene cabeza—Gritó Antoni—Maya y lili están en peligro y ustedes están peleando. Aún no se dan cuenta que los dos son una verdadera mierda a la hora de actuar. Ninguno tiene derecho a juzgar a otro entonces cierren la maldita boca parecen imbéciles.

Y ententonces se detuvieron. Sus miradas destellaban en una rabia profunda.

—Vete a la mierda—murmuró Hazel limpiando la sangre de la comisura de su labio y se alejó de ahí con pisadas fuertes.

Vendida #2: Recuerdame ➜+18Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora