De verdad que complicada esta responsabilidad culposa de escribir para no ejarlos en ascuas 🤧
Nos vamos a dejar ir con todo.
Omnisciente.
Maya lo miró a sus pies, postrado a sus pies sin entender ni una mierda. No creía capaz a estos hombres de poder mentirle. No sabía que pasado había tenido y sinceramente no era lo que le importaba.
Solo su hija.
Cuando se la llevaron contaron muchas mentiras de las cuales no se acordaba porque no las creía.
Pero ahí estaba él.
Hazel Relish
A sus pies
Llorando
Implorando
Con dolor
Con absoluto miedo
Que no se fuera
Que no le apartara a su hija tampoco.
Maya apretó los labios molesta. Un malestar apareció en su pecho. No odiaba a Hazel. Casi ni siquiera lo conocía pero ahora sabía que él era el padre de su hija. El hombre cobarde que Antoni le dijo muchas veces nunca buscar.
—Por favor—murmuró Hazel.
Maya no sabía que hacer. Tenía muchas preguntas, tantas preguntas. Pero ya no sabía si quería una respuesta.
—Levántate—le dijo Maya.
Hazel negó con la cabeza. Sabía que esto no saldría nada bien, pero el pánico no lo dejaba pensar. Ella se iba a ir, lo iba a dejar, y con ella, Lili también.
—Levántate o jamás me verás en tu vida—murmuró con la voz temblando. No hacia falta aborrecerlo, no hacía falta justificarlo.
Lo único que ella siempre tuvo presente es que él si la abandonó. Él si la dejó.
Maya no recordaba si suplicó cuando él se marchó. No sabía ni que cara puso, no sabía la razón, pero él si se fue.
Hazel se puso de pie, como un pequeño cachorro herido, la miró a los ojos.
Maya clavó su mirada en los suyos. Este era el padre de su hija. Era él. Ya no sentía nada, absolutamente nada, no quería volver a sentir, no estaba triste, o eso fue lo que pensó.
Y la bofetada resonó por todo el lugar.
Hazel sintió el escosor en su mejilla, picaba, dolía. No entendía nada, al segundo si, después ya no. Su mente estaba hecha un caos. Su vista volvió de nuevo a Maya quien apretaba sus puños con frustración y las lágrimas surcaron sus ojos, parecía que quería decir algo pero segundos después, cuando no pudo decir nada, las lágrimas rodaron libres por sus mejillas.
Él se quedó sin habla. No sabía que decirle, quería consolarla, pero todo de si mismo gritaba que no tenía derecho.
—Tranquila Lili, papi se lo merece—murmuró Crhistian sin prestar más atención.
—¿Por qué?—preguntó Maya.
Tenía vagos recuerdos, todos ellos borrosos, en ninguno podia ver el rostro de aquel hombre como su eso hubiera querido cuando lo olvidó.
Hazel quedó en silencio.
—¡¿Por qué lo hiciste?!—gritó de nuevo con dolor, su voz se quebró—¡¿Por qué me dejaste?!, ¡¿Por qué te fuiste?!—jadeó. Su garganta ardía.
—Yo...
Y de nuevo, el pelinegro no dijo nada. No tenía justificación. No había más que decir. Si había una razón, pero esa razón también se fué.
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Vendida #2: Recuerdame ➜+18
RomanceAhora claro que se arrepentía por lo que en un inicio no se quiso arriesgar. -Te he encontrado en cada sueño, en cada suspiro, en cada anhelo, en cada sonrisa: eres mi misma felicidad, porfavor, recuerdame. Ahora todo este papel era inverso... Haze...
