Me sorprende que la encuesta (con 32 votos😠) tiene mucho apoyo a Hazel y keeeeee, mal nacido como lo aman.
Pero x, hola mugrosos ahora sí me tarde muuuuuchooo en actualizar y no lo iba a hacer si no fuera porque no entiendo nada en mi clase y me di cuenta de lo pobrecita que soy y pensé en ustedes que son iguales que yo.
Hazel recostó a Lili en la cama, la pequeña soltó un suave suspiro sin despertar, completamente dormida. Colocó unas almohadas a sus lados y cuando se aseguro que si se mueve no caería, se separó
La miró mientras se alejaba y le echó una última mirada antes de salir de la habitación.
Sí corazón estaba tranquilo, se sentía en paz, tanto que casi olvida que había algo que resolver. Giró sobre sus talones y camino escaleras abajo en busca de Maya.
Cuando Hazel estuvo abajo la miró de espaldas, pero sabía que tenía la ojos fijos a través de la ventana, perdidos pensando si le era suficiente los ruegos de él o si quizá pensar en el perdón ya era demasiado.
Tomo una gran bocanda de aire y sintió las palabras atoradas en su garganta, nos abia por dónde comenzar, nuevamente... y nos abajo como pediría perdón, nuevamente—Maya— la llamó suave, sintiendo su corazón latir con fuerza.
Ella giró sobre sus talones y clavó sus ojos en él con suavidad—Dime—murmuró tranquila.
Hazel dió unos pasos más quedando a escasos centímetros de ella, pero ni siquiera su roa se rozaba entre si.
—Yo, quisiera decirte—balbuceó agachando la cabeza, como un perro dócil y triste.
Maya pareció no prestarle atención nadando entre sus pensamientos—asi que todo lo que tengo es por ti—suspiró—La empresa, el dinero. Soy quien soy, gracias a ti.
—No—Hazel contestó tajante—Te lo debo, te debo aún más, lo mío debería ser todo tuyo, no solo una pequeña parte. Yo no sabía, no lo sabía no sabía que cuando me aleje de ti tú estabas.
Maya lo interrumpió—¿Embarazada?—Hazel asintió. —Yo tampoco lo sabía, me enteré hasta que estuve conciente y en casa.
Hubo silencio.
—Perdoname—dijo Hazel, sin titubeos, sin miedo, con pura seguridad. Inclinó la cabeza sin atreverse a tocar a Maya.
Ella lo miró—Esta bien—la tristeza destellaba en sus ojos, imperdible para Hazel quien solo se sentía cada vez peor.
—Maya...
—Dije que está bien—murmuró tragando saliva—Yo... viví bien estos años, fui feliz en todo el tiempo contigo. No estuve sola cuando te fuiste, tenía a Lili, tú no lo sabías, por eso no podías regresar, por eso no me pudiste acompañar, no estuviste conmigo—balbuceaba con los ojos vidriozos— Te fuiste y no estuviste aquí, me dejaste, me dejaste sola Hazel...
El pelinegro entró en pánico al instante, y acortó la poca distancia que quedaba hasta sostener a Maya en sus brazos.
—¡Sola, estuve sola! Como cada vez que te quisiste ir, como la otra vez que también decidiste que yo era desechable. Cómo la vez anterior cuando no merecí ni siquiera una explicación—Maya rompió en llanto lloriqueando con dolor.
Hazel la apretó entre sus brazos pero Maya lo empujaba y golpeaba como podía. No quería que la tocará, quería que él pasara el mismo dolor que ella pasó. Quería verlo sufrir, verlo estar solo. Sentía desesperación, como si aquel dolor nadie nunca pudiera quitarselo. Sentía que iba a tener que tragar sus noches de soledad.
Lo odiaba, lo odiaban a más no poder. Pero odiaba más que ese sentimiento fuera momentáneo.
—¡Suéltame!—rogó con dolor—¿Cuánto más quieres lastimarme?—jadeó— dime cuándo será la próxima vez que me volverás a dejar—lloró sin aire, y luego no fueron más que gritos y lamentos. Le duele la garganta y le dolía el pecho por la falta de oxígeno.
Maya sentía que no podía respirar, que quería salir correr y respirar el aire fresco de afuera. Sus piernas temblaron sin fuerzas e inconscientemente quiso dejar caer su cuerpo al piso pero hacen la sostuvo apretando la fuerte contra su pecho.
—Ya no quiero sentirme así Hazel— lloró—por qué me dejaste?, por qué te fuiste?. No estuviste conmigo, yo estuve embarazada y no estuviste ni un día conmigo, Tú sabías lo mucho que deseaba eso.—sus lamentos no sé detenían—me dejaste ¿por qué me dejaste? No me ayudaste a escoger el nombre de nuestra hija. Yo quería disfrutarlo disfrutarlo contigo.
Maya sabía el sentimiento que estaba experimentando ahora. Se sentía como un niño pequeño haciendo un berrinche.
—Perdoname—murmuró con el pecho oprimido— no pretendo dejarte ir—se arrodilló acurrucando a Maya entre sus brazos.
—No pretendo déjarte ir aunque me lo pidas, ni voy a irme aunque me lo ruegues.
—Tú lo sabías—lo miró—sabías que por más daño que me hagas yo no me voy a ir.
..........................
Ma ya se quedó tirada en la alfombra acurrucada en los brazos de Hazel. Lloriqueando sin parar escondiendo el rostro en el pecho del pelinegro, suspirando y llorando con rencor e impotencia en su pecho. Sabía que no podía cambiar el pasado y odiaba eso.
Hazel la apretó lo suficiente para que se sintiera segura. Acarició su cabello y con suavidad y su voz su espalda haciendo círculos pequeños para tranquilizarla. No tuvo idea de cuánto tiempo estuvieron allí y tampoco supo en qué momento los lamentos de Maya se detuvieron, o fue quizá que solamente se comenzaron a hacer más débiles hasta el punto en el que se desvanecieron. No tuvo que hablarle ni mirarla para darse cuenta que se había quedado dormida.
Hazel cargó a Maya entre sus brazos y la llevó hasta la habitación depositándola en la cama con suavidad justo a un lado de Lili. Soltó un gran suspiro y apresuradamente se alejó hacia el balcón.
Cuando estuvo afuera, Hazel tomó una gran bocanada de aire y por fin se sintió con la libertad de deshacerse del doloroso nudo que tenía en la garganta. Las lágrimas comenzaron a fluir silenciosas por sus mejillas. Y mordió internamente sus mejillas. No quería hacer ruido ni quería ser escuchado. Necesitaba cargar solo con su dolor así como lo había hecho Maya todo este tiempo.
Sabía que no podía seguirle preguntando si le daría el perdón y tampoco podía seguir rogando ese perdón. Recordando como Maya había llorado lamentándose con rabia y dolor, se dió cuenta que pedir perdón era una ruta fácil. Hazel esperaría aquel tiempo sanar a sus corazones. Él iba a esperar para que ella le permitiera volver a ser amado. Sin presiones, sin culpas, solo con dedicación y con tiempo.
Porque al fin de cuentas Maya tenía razón.
Él sabía que por más daño que le hiciera ella jamás se iba a ir.
Por cierto mugrosos síganme en tik Tok para ver si me pongo a hacer lives y discutimos unas que otras cosas sobre el libro. O algún proyecto que quieran que haga. O lo que sea ya síganme mugres.

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Vendida #2: Recuerdame ➜+18
RomanceAhora claro que se arrepentía por lo que en un inicio no se quiso arriesgar. -Te he encontrado en cada sueño, en cada suspiro, en cada anhelo, en cada sonrisa: eres mi misma felicidad, porfavor, recuerdame. Ahora todo este papel era inverso... Haze...
