Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

Capitulo 19

125 5 5
                                        

Cómo quisiera abandonarles mendigues. No votan ni nada y no me siguen en instaaaaaaaaaagram.

Popos
💩💩💩

Nada más les actualizo porque una desgraciada me dijo mugrosa y dije si es cierto, es cierto, entre más siento su desprecio más me obligo (además me quedé varada esperando 2 horas para salir rumbo a Querétaro y bueno).

—Una cita.

—¡¿Queeeeeee?!—fue un grito tan alargado que parecía fingido, pero de Dana nada era fingido.

—Bu-bueno, dije ¿por que no?—reí nerviosamente.

Cuando volví a casa pensé que podría seguir normal, pero nada era "normal".
No le había contado todo a Dana, solo la parte en qué aquella persona con al que cerraría un contrato, esa persona que desde el primer instante a ella le pareció buena opción; me había invitado a salir.

Hazel.

El padre de Lili.
Mi completo pasado.
Mi inegable cita.

Me sentía como una jovenaza adolecente con su primer novio. Solo que lo odiaba, lo odiaba un poco.

—Omaigarsh—se sacudió sobre la cama de un lado a otro haciendo gritos que aprecian ahogos.—No soy Dana, soy Cupidana. Al diente con el pendiente. Lo sabía-hablaba más consigo que conmigo y yo solo reí nerviosa.

No me quería ni imaginar que cara pondría si se entera que el es el papá de Lili. Lo sabría después, pero por ahora sería un pequeño secreto.

Dana rodó su cuerpo de la cama y en el borde pegó un brinco.

—Dana.

—¿Sí?

—Arregla a Lili con un vestido lindo y... Tú también haz maletas—sonrei. Sabía que no sé lo esperaba.

—Por Dios, amo las citas de los millonarios, no te llevan a comer en un helado, te llevan de viaje—pegó brincos y corrió a dónde se encontraba Lili—Hoy tendrás que llamar papá al señor Relish—murmuraba.

..........................

Fue un viaje corto a un lugar que se supone que conocía. ¿Lo recordaba? En lo absoluto.

La brisa calida chocó en mi cara en cuento mis pies tocaron la arena pálida. Podía jugar que el mar tenía olor, un olor húmedo y salado.

—Venimos aquí junto con Christian y Jacob. Pero Cristian se marchó en seguida.—dijo Hazel acercándose a mi lado. En sus brazos llevaba a Lili quien dormía profundamente.

Él inhaló profundo y en su voz había nostalgia, como si el pasado de doliera, o como si lo hubiera hecho tan feliz que quería regresar.

—Siiiii—sonrei—por supuesto—mentí mirando el atardecer frente de mi.

—Rrrrrrrrrraaaaa—grito Dana y corrió a toda velocidad hacia el mar. Llevaba un traje de una sola pieza, con olanes que parecían de niña o de viejita pero bueno es que así era ella.—Traia mi traje de baño debajo de la ropa— gritó y junto sus palmas sobre su cabeza y hizo como si estuviera a punto de echarse un clavado pero se tiró de panza.

Hazel sonrió un poco, fue una sonrisa que no le llegó a los ojos, como si fuera fugaz. Luego sus ojos miraron a Lili quien había empapado de baba su camisa carísima, pero no hizo ningún gesto ante eso. Con su pulgar acarició sus mejillas coloradas y aliso su precioso vestido azul.

—Es preciosa— está vez la sonrisa hizo sus ojos achinar—Es idéntica a ti, excepto por el cabello oscuro oscuro y por sus ojos, si me mirara... sabría de inmediato que es una Relish, que es mía—murmuró admirando si rostro.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Apr 30 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Vendida #2: Recuerdame ➜+18Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora