Cap19. Kamski

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Me levanté de madrugada, extrañada. Miré a mi alrededor y no me sonaba la habitación, no era mi cuarto. Se me había olvidado que me quedé en casa de Hank a dormir. Me bajé de la cama y me fui a la cocina. Saqué la botella de leche y me la eché en un vaso. De repente mi móvil empezó a vibrar

-¿qué está pasando?- susurré para mi misma mientras sacaba el móvil- ¿Connor?- miré los mensajes que me dejó desde la aplicación de Cyberlife

ANDROIDE RK-800

ayer, 23:30

-Lexie, ¿donde estás?

-Deberías estar en casa

-Vuelve pronto

hoy, 03:45

-vuelve ya, Lex

-extraño tenerte en casa

Mierda, ¿por qué he escrito eso? ^INESTABILIDAD EN EL SOFTWARE

Miré la hora. Ya eran las cinco y media. No valía la pena contestar. Aunque me hizo especial ilusión que me dijera que me extrañaba. Realmente estaba empezando a encarar a Amanda. Pero en algún momento ella le daría un ultimátum. Decidí volver a la cama

Cuando abrí los ojos, volvió esa sensación. Me desperté desconcertada. Me levante y fui en busca del teniente. Allí estaba. Con su café en la mano y su cigarro matutino. A su lado estaba Sumo, quién se acercó hacia mi cuando me vio

-buenos días, niña- me saludó el teniente cuando me agaché a acariciar a Sumo

-buenos días, teniente. ¿Cómo ha dormido?- me levanté y me acerqué a él

-a penas pegué ojo, ¿y tú?- echó café de la cafetera y me tendió una taza

-he tenido noches mejores- dirigí mi mirada hacia la ventana- ¿está nevando?- me acerqué con una sonrisa. Amaba la nieve

-parece que si- me miró de arriba a abajo- y no tienes ropa de abrigo. Te dejaré algo- dejó su taza y tiró el cigarrillo

El teniente desapareció hacia a su habitación. Saqué el móvil con intenciones de responder a Connor, pero no me atreví. Es como si alguien frenara mi mano para escribirle. Era un sentimiento extraño. El sentimiento de no ser correspondida

-toma- me tendió un abrigo grande- ponte esto y te aseguro que sudarás- bromeó. Yo reí dejando mi taza en el fregadero. Me apoyé en la encimera y Hank hizo lo mismo- ¿todo bien, hija?- me preguntó preocupado

-tengo una sensación extraña- respondí sin mirarlo

-¿a qué te refieres?- me agarró de la cara para que lo mirara

-siento que no va a salir bien- respondí

Íbanos de camino hacia la casa de Kamski. Cuando era pequeña y aún estaba mi hermano, mi padre nos contaba historias de ese hombre. Mi padre aún no trabajaba para Cyberlife. Resulta que era un compañero suyo de la universidad. Él le contaba a mi padre su idea de crear androides. Le contó todo. Por eso a mi padre no le costó nada robarle el trabajo

-hemos llegado- me sacó de mi trance. Me miró- ¿preparada?- lo miré

-preparada

Nos pusimos en la puerta. La casa no era una casa. Era una mansión con unas vistas espectaculares. Había un rio justo al lado que por el frio estaba helado

-hola- saludó una androide de repente. Hank y yo dimos un alto del susto- ¿necesitan ayuda?

-queremos ver a Kamski. Si es posible- pidió amablemente Hank. La androide me miró y su Led se tornó amarilla

Machine's HeartDonde viven las historias. Descúbrelo ahora