La profesora entró y saludó a los demás estudiantes, en un momento poso su mirada en mi.
-Con que ahí estás, pensé que ibas a entrar en un rato más al salón, pero bueno.Alumnos les quiero presentar a su nueva compañera, la señorita Elizabeth García, presentese a sus compañeros de clases por favor.
Me tuve que parar se mi asiento, sentí las miradas de todos sobre mí, nunca había tenidos está sensación de ansiedad e incómodidad, respiraba un poco agitada y me sudaban las manos.
-Eeh.... Yo.... Yo me mudé aquí con mi familia, me pueden decir Ellie.... Si eso quieren, claro, no sé que más decir sinceramente....
Le di una mirada a la profesora para que me interrumpiera.
-Bueno, muchas gracias por su breve presentación, pido por favor que sean amables con ella, nada de bromas pesadas, ya los conozco.
Me senté de vuelta en mi asiento para poder liberar la ansiedad que me estaba consumiendo, hasta que alguien tocó mi hombro, era la chica que me saludo.
-Hola, soy Miriam.
Ella me entendió su mano para estrecharla y eso hice.
-Un gustó Miriam.
La pude ver detenidamente por unos segundos y me di cuenta de sus ojos, ella tenía heterocromia, era simplemente espectacular, nunca había conocido a nadie con esa condición
-Ya que es tu primer día de clases déjame hacerte un recorrido por el instituto, es más grande de lo que parece y es muy fácil perderse si no lo conoces bien.
-Agradeceré mucho eso la verdad, tengo un hermano aquí, no se parece mucho a mi en realidad el es pelirrojo con ojos verdes y pecas, supongo que cuando me hagas el recorrido podrás reconocerlo inmediatamente, es un payaso además de un imán para las amistades, espero que este bien....
Por otro lado, Marcus ya tenía amigos, sus clases pasaron rápidamente en comparación a las de Ellie, ella sentía que el tiempo pasaba muy lento, no veía la hora de salir al receso, después de casi una hora tocó el timbre.
-Ellie, ven.
Miriam le hizo una seña con la mano para que la siguiera, Ellie coloco su mochila en su espalda y salió con Miriam al receso
-Te dieron la llave con tu casillero?
-Si, me la dieron apenas entre al insti.
-Cual te toco?.
Tomé un momento para sacar la llave de mi casillero y ver lo que decía.
-Me tocó el 203
-Te tocó uno de los mejores ya que están cerca del salón, el mío por ejemplo está cerca del salón de artes, es un fastidio ir hasta allá por mis cosas.
Miriam me llevo a mi casillero, lo abrí con la llave y dejé mi mochila con mis cosas ahí.
-Gracias.
- ahora sí podemos comenzar con el recorrido.
Camine con Miriam durante casi todo el recreo, a mitad del recorrido se nos unio Callie, se sentía bien estar acompañada, la verdad es que Miriam no mentía, el instituto si es mucho mas grande de lo que parece.
-Y está es la biblioteca.
Callie abrió las puertas de la biblioteca, quede asombrada a penas la ví, era gigante, demasiado para ser la biblioteca de un instituto.
-Wow, es gigante.
-Que, acaso nunca había visto una biblioteca?
Míriam se burlo por lo sorprendida que estaba.
-Claro que sí, pero nunca una tan grande en un instituto.
-Creeme cuando te digo que encontrar un libro aquí es muy difícil.
Callie dijo mientras soltaba un suspiro y se cruzaba de brazos.
-Te ha gustado el insti?
Pregunto Míriam.
-Si, es mucho mejor que mi antiguo instituto.
El timbre sonó, ya era hora de ir a clases.
-Joder, que nos toca con el profe Felipe.
Míriam me tomo del brazo y me llevo a rastras mientras corríamos con Callie detrás.
-Por qué corremos?.
-El profesor Felipe enseña biología y te cierra la puerta en la cara si llegas 1 minuto tarde, corran!.
Corrimos lo más rápido que podían nuestros pies, llegamos justo antes de que el profe cerrará la puerta, a penas.
-Gracias.
Callie puso sus manos en forma de oracion y miro al techo agradeciendo a quien sabe quien.
- Agradecerle a tus pies, no a tus deidades.
Dijo Miriam mientras entrabamos al salón.
-Señorita Ellie, no es así?
Me pare en seco y me dió la vuelta algo nerviosa.
-Si... esa soy yo.
-Llegando tarde en su primer día?, veo que ya comenzamos con el pie izquierdo.
-Pido perdón por eso....
Sentía como mi cara se ponía roja de la vergüenza.
-Tome asiento, necesito comenzar mi clase sin más interrupciones.
Mientras iba caminando hacia mi puesto pude notar la miradas de algunas personas, mis mejillas ardían de la vergüenza, finalmente llegué a mi puesto y me senté al lago de Miriam.
-Niña pareces un tomate.
Se burlo Miriam, recosté mi cabeza y brazos sobre la mesa.
-Ugh.
El día paso más lento de lo normal pero por fin la jornada escolar termino.
-Por fin....
Estaba fuera del instituto esperando a Marcus, se supone que iremos al centro del pueblo a comprar algunas cosas que necesitamos en casa.
-Hola!
-Hasta que por fin llegas.
-Perdon, me entretuve con los muchachos.
-De verdad que eres sorprendente.
Dije con un poco de sarcasmo, nos fuimos en autobús para llegar al pueblo.
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El Chico de las flores
Teen FictionUn misterioso muchacho ha estado enviándole flores a nuestra querida protagonista, ¿Quien será?, nadie lo sabe.
