✿ Capitulo 10 ✿

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Cada minuto a solas con Aidden en ese patio fue como una especie de tortura, si así serían los días siguientes juro que me voy a tirar de un puente!.

La señorita Violet finalmente llegó, se puso los guantes y un delantal de jardinería.

—Gracias al cielo—. Dije para mí misma mientras veía como la figura de la mujer se acercaba a mí.

—Aidden ve y trae los sacos de fertilizante—. Ordenó la señora, pude notar como una mueca de molestia cruzaba por su rostro.— Cariño, el tonto de mi nieto te hizo algo?.

—A que se refiere con esa pregunta señora?.

—Me refiero es que si te faltó el respeto, si se comportó hostil contigo, se supone que el debería de haberte enseñado algo.

—Bueno... No le voy a mentir, se comportó de manera hostil, como si de verdad le molestará mi presencia, no fue cómodo para mí estar aquí...

La señora Violet apoyo su mano en mi hombro de manera reconfortante.

—Tengo la respuesta a eso... La razón por la que el se comporta asi-

—No digas nada!.

Me di la vuelta y vi la figura de Aidden a pocos metros de nosotras.

—Abuela no! Ella es una desconocida, no tienes que contar cosas de mi vida privada a la gente!.

—Aidden... Hijo—. La señora Violet se puso de pie y se acercó a el.— Ella era mi hija, tu madre, era mi única hija!, a mí también me destrozó su repentina partida, pero yo no me desahogo siendo hostil con las personas, a ella no le hubiera gustado eso Aidden!.

—Tu no lo entiendes, no puedo, no puedo escuchar nada sobre ella...

—Dios mío Aidden, te he cuidado todos estos años, tratando de que te superes tu trauma, dándote apoyo...

—Lo se.. pero es difícil—. El ya estaba sollozando, pudo ver en sus ojos como aguantaba las lágrimas.

Vi como la señora se acercaba a el, en un arrebato Aidden la abrazo con fuerza, agachándose para poder abrazarla debidamente, escuché chillidos provenientes de el, estaba llorando... Ahora lo entendí todo, su madre falleció... Y el estaba roto, tan roto que su única manera de defensa era su hostil forma de actuar.

Me sentí fuera de lugar, lo mejor sería irme ahora para no seguir interrumpiendo ese íntimo momento.

Recogí las pocas cosas que lleve y me fui caminando a casa, camine algunos metros totalmente sola hasta que alguien tocó mi hombro, me di la vuelta y estaba Noah.

—Hola Ellie, puedo acompañarte en el camino?.

—Noah... Claro, acompáñame.

Caminamos unos minutos en silencio hasta que el rompió el hielo.

—Fuiste a la casa de Aidden, porque?.

—Fui a hablar con la señora Violet, pero no estaba así que tuve que esperar hasta que llegara, porque preguntas?.

—Por nada... Mera curiosidad, ahora que lo recuerdo, con los chicos en la noche vamos al lago, quieres ir?.

—Tendría que pedir permiso a mi mamá, pero yo creo que sí me dejará.

—Por eso no te preocupes, mi madre también irá, supongo que invitara a tu madre igual—. Por unos segundos yo y Noah hicimos contacto visual, nunca me había fijado en que sus ojos no solo eran de color azul... También eran verdes en el centro, el fue el primero que despegó la vista, se notaba algo nervioso.

El Chico de las floresHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora