Ellie
Después de la visita volví a sentirme sola, esos minutos con el fueron suficientes para traerme devuelta a la vida, ya me había acostumbrado a su compañía y a su apoyo ante todas mis locuras, estoy segura al cien por ciento que si yo decia que queria robar un banco el seria mi mano derecha.
Pero... Lamentablemente ahora no lo vería durante mucho tiempo, hoy es viernes y el lunes de la próxima semana ya me voy a vivir con mi padre por estos dos meses, tengo miedo... miedo de volver a verlo y ver a su nueva pareja, me dolió que se moviera tan rápido luego del divorcio y haya encontrado a una nueva persona, pero esa nueva persona fue su amante por eso fue todo tan rapido, investigue un poco con la ayuda de Franchesca, ella y Catalina están mejor, después de ese gran susto que nos dió Catalina cuando entro en paro cardíaco la última vez.
Pero lo único que me reconfortaba es que no estaría sola, estaría con Marcus, Frannie y Catalina.
Algo es algo, aunque no sea mucho.
Y otra cosa, me gusta un chico, como dije, no pensé que sentiría estás cosas de nuevo, al menos no tan rápido, cuánto ha pasado, ¿Un mes? ¿Un mes y medio?, no lo sé, pero se siente como una bocanada de aire fresco.
Es alto, pelinegro y me trata muy bien, eso es lo más importante.
Me pongo roja de solo pensar en el, además huele bien y es un caballero, ya son dos chicos en mi vida que me confunden primero el misterioso chico de la flores el cual asegura que le gustó pero no hace nada para que yo lo conozca y ahora está este nuevo chico que me trata bien pero me confunde porque no sé si el siente lo mismo por mi... Tal vez... Tal vez estoy confundiendo su amabilidad con algo más... Y eso me aterra.
No ha sido un año fácil, pero ya está casi por terminar, ocho meses aquí se han sentido como la nada misma, el tiempo pasa rápido.
Pero ahora sí, a lo que venía, acabo de llegar a la casa de la señora Violet, vine a recoger la libreta de la cuál me habló Aidden, ella no estaba en casa, se notaba ya que golpee varias veces y nadie abrió, bueno no quedaba otra opción más que entrar por la puerta del jardín, una vez ya en el jardín me acerque a su invernadero y abri la pequeña puerta de cristal.
Cuando entre me dirigí de inmediata al pequeño mueble de madera algo ya vieja que estaba ahí, abrí el segundo gabinete y encontré más de un diario.
—Ugh, porque no me dijo que tenía más de uno—suspire —. Veamos que ahí aquí...
Saque todos del gabinete, los dejé en el suelo y luego comencé a buscar el indicado.
—Hierbas medicinales... No gracias.
Descartado, era de utilidad pero no era a lo que venía.
—Arboles y sus raíces, no me sirve ahora.
Otro más descartado.
—Flores y sus cuidados, bingo.
Este si era el que necesitaba, pero que flojera ponerme a leer ahora, lo leeré más tarde... Creo.
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El Chico de las flores
Ficção AdolescenteUn misterioso muchacho ha estado enviándole flores a nuestra querida protagonista, ¿Quien será?, nadie lo sabe.
