Bueno que puedo decir, hice lo de siempre, hoy Lilith me presento con las chicas del equipo, fue algo incómodo porque no las conocía, ni siquiera las ví en los pasillos del instituto, no es como si fuera por ahí dando vueltas.
—Chicas ella es Ellie, por favor no se pasen de intensa con sus mensajes está semana, en especial tu Valerie, no mandes tantos videos de chicas.
—Bueno, pero no prometo nada, por cierto, soy Valerie.
Valerie me estrecho la mano y las demás las siguieron, ella era mucho más alta que yo, castaña y de ojos color miel, se veia fuerte, tanto como para mandarte al otro lado de la cancha con un solo pelotazo, por primera vez tuve un Bi-panic, Dios mío.
—Mucho gusto a todas, espero que seamos un gran equipo y ganemos todos los torneos trabajando en equipo.
—Ten por seguro que ganaremos siempre.
Según por lo que se la chica que dijo eso se llama Julia, ella era más o menos de mi estatura y era prima de Lilith.
—Bueno mi posición de juego es de libero, pero igual puedo jugar con otras posiciones si me lo piden.
—Gracias Dios!.
Escuché el grito de una chica y mire en busca de ella, estaba detrás de las demás, era una chica pequeña pero de cuerpo atlético, ví se que acercaba a mi con rapidez, me quede congelada.
—Uhhh.
Me tomo por los hombros y me miró fijamente, sentí como si estuviera viendo a través de mi.
—No sabes cuánto tiempo espere por otra libero, mis rodillas y espalda ya me duelen y sin mencionar que una vez caí mal y me rompí una costilla, gracias.
Ella me abrazó y yo solo pude darle palmaditas en su espalda, estaba algo incómoda.
—Uh, de nada, supongo
—Annie, estás siendo intensa- Lilith la interrumpío y ella me soltó de inmediato y se alejo.
—Perdon, me gano la emoción.
El entrenamiento comenzó con un trote suave para calentar y ir luego comenzamos con los bueno, el equipo se dividió en dos y jugamos un partido para ver en qué cosas estábamos bien y en cuales no tanto, luego de esto la entrenadora nos dijo a cada una en que aspecto debemos mejorar, a mí me dijo que debía mejorar cuando me lanzará al suelo a recibir la pelota ya que tenía algunos problemas cuando chocaba me delizaba en el suelo, a cada una nos hizo prácticar para que mejoraramos.
Termine exhausta, me di un baño en las regaderas y me puse ropa casual, salí más tarde de lo que pensé, el tiempo pasó volando, ya eran las siete y treinta y tres cuando salí del instituto para tomar el autobús, Marcus ya debia de estar en casa, pero mamá debía de estar trabajando aún, le tocó el turno de tarde este mes, llegué a casa luego de media hora, había un tráfico enorme debido a la colisión de dos autos en un semáforo, llegué a comer algo ligero y luego a dormir, hace tiempo que no tenía un entrenamiento así.
Buenos días, me levanté a bañarme y vestirme, quería llegar temprano ya que a primera hora tenía clases con el profesor Felipe, ya saben cómo es, llegué y me senté junto a la ventana, algunos estudiantes estaban en el patio, conversando, jugando y otros... Bueno, estaban fumando a escondidas cerca de los basureros, me sorprendió ver qué uno de ellos era Aidden, la verdad es que si se veía como uno de esos chicos "rebeldes", un total fastidio, espero que mi hermano no se vea influenciado por sus comportamientos, Marcus a mi punto de vista aún era un bebé, uno que se dejaba influenciar con facilidad.
—Buenos días alumnos, veo que aún faltan estudiantes por llegar-
—Permiso profesor— Aidden llegó atrasado, compartíamos está clase, pero eso no era importante, si no fuera porque se sentó al frente mío, apestaba a cigarro, tuve qur tapar mi nariz varias veces esa clase, soy muy sensible a los olores y algunos me dan alergia, el olor a cigarros me recuerda a cuando mi papá fumaba en su despacho, generalmente lo hacia dejando la puerta abierta, lo cual dejaba que el olor se dispersará por la casa, mi madre siemore peleaba con el a causa de eso.
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El Chico de las flores
Novela JuvenilUn misterioso muchacho ha estado enviándole flores a nuestra querida protagonista, ¿Quien será?, nadie lo sabe.
