Noah
—Vaya vaya, parece que Ellie no es tan santa como parece —Dijo Noah con un tono malicioso.
Sus intenciones eran claras, con esta información que había conseguido se aseguraría de encarar a la "blanca paloma".
Y eso nos lleva al presente.
Noah irrumpió en la casa de Ellie, buscándola por todas partes hasta que finalmente la encontró y la acorralo en la pared.
Si bien a ella le extraño MUCHISMO verlo en su casa pero la sorprendió aun mas que el la acorralara y se comportara de esa manera tan altanera.
—¡Que mierda haces!.— Grito ella mientras trataba de zafarse.
—Conozco tu secreto maldita bruja!— el apretó con su mano la mandíbula de Ellie—. ¡¿Quien era es tipo que estaba en tu balcón?!, te haces la santa pero yo no te lo compro!.
—¡Ayuda!.
Ellie estaba desesperada porque alguien llegara en su rescate, tenia miedo de el le hiciera algo, se le veía la ira en sus ojos.
—Nadie va a salvarte pequeña ratoncita— Dijo el en un tono bastante inquietante para Ellie—. Estas sola sin nadie que te proteja.
Eso era verdad, ella estaba completamente sola y el lo sabia.
—¡Seguro que estabas con ambos al mismo tiempo!, te hiciste la victima y el afectado fui yo!
—¡Eso es mentira!, ¡Ni siquiera se de que hablas!.
—¡No mientas!, lo vi todo desde mi ventana, vi como un chico estaba parado en tu balcón con una ramo de rosas pero cuando apenas me vio decidió irse corriendo.
Ellie no podía soportar mas esto y le dio un rodillazo en los huevos y el cayo rendido al piso, gimiendo del dolor.
—No se quien te crees para reclamar por estas cosas, acaso no pudiste imaginar por un puto momento que era un jodido acosador!.
(cosa que no estaba tan alejada de la verdad).
—Mierda!, claro que no!
—Ya me lo esperaba, eres un inmaduro hijo de puta, tu ego es tan grande que te nubla la vista, yo nunca caería tan bajo como tu, imagínate que otra cosa pudiste haber echo, además, nosotros ni siquiera éramos novios y ya me habías traicionado, primero ponte a pensar en tus acciones, porque de verdad te mereces todo lo que Aidden te hizo y mas.
—...
—Vete... ya te lo dijo Aidden pero ahora te lo digo yo, no quiero que te me acerques, nunca mas en tu vida.
—Maldita perra...
Noah se paro cojeando aun adolorido y se marcho de la casa como perro con la cola entre las patas, era simplemente ridículo, ella no podía creer que por algún minuto se le pudo cruzar por la mente que el era una buena persona.
A lo minutos de su partida Ellie cayo en cuenta de todo lo sucedido y se sintió mal, se sintió completamente violentada y no supo de donde saco fuerzas para golpearlo, quien sabe lo que hubiera pasado si ella no lo hubiera echo.
Ella estaba inconsolable, no podía describir el sentimiento, no era como algo que hubiera sentido antes, estaba llorando en el suelo, nada comparado a la valentía que había tomado antes.
—¿Ellie? ¿Dónde estas?— Aidden llego, lo que faltaba, ella no quería que nadie la viera así y menos el ya que sabia de lo que era capaz—.¡Ellie!, ¿¿Que paso?!.
—N-Noah vino y...
—¿Y?
—Nada, es mejor que lo dejemos aquí.
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El Chico de las flores
Teen FictionUn misterioso muchacho ha estado enviándole flores a nuestra querida protagonista, ¿Quien será?, nadie lo sabe.
