✿ Capitulo 14 ✿

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Querido diario

Noah es demasiado lindo para ser real, me siento a salvo con él, creo que me está comenzando a gustar..

Algunos días después...

Ya no estoy trabajando para la señora Violet, decidí dejar el trabajo por mi salud mental, no podía dejar que alguien me siga maltratando.

—Gracias por todo señora... Pero no puedo seguir con el trabajo, necesito enfocarme más en la escuela... Espero y me comprenda.

—Hija... Te echaré mucho de menos por aquí, te comprendo, no puedes dejar mucho de lado tus estudios, después de todo es por tu futuro... Supongo que tendré que conformarme con Lilith, pero esa jovencita no es capaz de conseguir que algo florezca aunque sea la tierra más fértil del mundo.

Logré soltar una pequeña carcajada al oir esas palabras, que no siguiera trabajando, no significaba que me alejaría de la señora Violet, la quiero como una abuela... Nos dimos un apretado y cálido abrazo de despedida y me retire a mi casa, necesitaba bañarme después del entrenamiento, fui solo de pasada a la casa de la señora Violet.

—Ya llegué!.

Grité cuando entre a la casa, en espera de una respuesta, pero nadie respondió, pude notar una nota pegada con un imán al refrigerador la cual decía:

Me lleve a Marcus al observatorio, ya sabes que le gusta la astrología, volveremos mañana en la tarde.

XOXO Mamá.

Genial y yo me quedo sola-. Dije mientras me lanzaba sobre el sofá.- Que bonito!.

Que me dejarán sola sin avisarme no me agrado mucho, no digo que me hubiera gustado ir, solo un aviso con anticipación hubiera estado bien, pero por último tenía la casa sola y podía hacer lo que yo quisiera.

Mande un mensaje al grupo que tengo con mis chicas, Miriam, Callie y Lilith, hoy es día de una pijamada real.

A las pocas horas ellas llegaron a mi casa y se armó el desorden, mantas por aqui almohadas por alla y el fuerte de almohadas quedo listo para la noche, cocinamos galletas e hicimos revoltijos de comida, Miriam y Callie estaban jugando con las grajeas que trajo Lilith, la última vez que jugue eso me toco una con sabor a vómito, de solo recordarlo me dan ganas de vomitar.

—Que sabor te toco?-. Callie le pregunto a Miriam mientras ma veía fijamente para ller su expresión.

—Wakalaaa, creo que voy a vomitar.- Miriam estaba haciendo arcadas, escupió la grajea en el lava platos.

Todas no estábamos riendo de ella, Miriam se dió la vuelta y en un tono amenazador nos dijo:

—Tendrán que dormir con un ojo abierto.

Bueno, que puedo decir, pasaron muchas cosas... Entra esas cosas estaba fumar un porro mientras escuchábamos Peli-Culeo de Cazzu.

Todo se descontroló, una cosa llevo a la otra y la casa en menos de una hora termino llena de adolecentes hormonales y sin sentido del peligro, todos besándose entre todos.

Yo estaba algo aturdida aún por la marihuana y la música sonaba a todo volumen, choque con alguien y caí al suelo, no pude reconocer a la persona, solo pude escuchar como me dijo:

—Cuidado Fiore.

No respondí y simplemente me aleje hasta llegar a la piscina, me senté en la orilla y puse mis pies en el agua, estaba fria y sirvio de algo para aclarar mi mente.

—Ugh... Mierda-. Pase mi mano por mi cabello, mi cabeza me estaba matando, creo que fue mala idea probar la marihuana.

Derrepente sentí como dos manos sujetaban mis hombros y me empujaban contra la piscina, no me dió tiempo a reaccionar para cuando ya estaba en el fondo de la piscina, salí a la superficie para ver cómo más gente se lanzaba al agua, quede aturdida por el agua que salpico directamente a mi cara.

El Chico de las floresHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora