-Por qué haces esto?, yo no te he hecho nada.- solté un suspiro ahogado cuando me caí en el duro suelo.
-Mira, no me caes bien, que me haya disculpado contigo no significa que seamos amigos.
-Que no seamos amigos no significa que tengas que tratarme de esta manera, lo sabes verdad?.
-Pero lo hace más divertido, ver tu carita de enojada, me alegra el día.- Aidden dijo con una descarada sonrisa en su cara.
Me compuse y me levanté del suelo, de verdad que fui un tonta por creer que el sería más amigable luego de esa tarde en el lago.
-Solo termina tu trabajó y vete a casa.
-Idiota...- dije para mí misma.
-Dijiste algo?.
-Si!, que eres un idiota, un arrogante que no sabe cómo tratar con las personas.
El volvió a empujarme pero está vez no caí, me mantuve en pie, el por su parte se dió la vuelta mientras tiraba sus guantes al suelo.
-De verdad que eres un cobarde, tu madre estaría decepcionada.
Ahora sí lo hice enojar, se dió la vuelta y camino hacia mi dirección con paso firmé, mencionar a su madre fue una mala idea...
-Quién te crees tu para meter a mi madre en esto?!.
Me empujó una vez pero con más fuerza, me tomo por los hombros y me levanto, trate con todas mis fuerzas de quitar sus manos de encima mío, pero me fue imposible, era mucho más alto y fuerte que yo.
-A mi madre no la vuelves a mencionar, no eres nadie!, nadie!.
-Es la verdad!, no la conocí, pero tú crees que a ella le hubiera gustado ver cómo su hijo maltrata a una joven?.
-Hija de....
El levantó su mano como para darme una bofetada Pero se contuvo e hizo su mano un puño pegando fuertemente en el árbol detrás mío, solté un chillido al sentir su mano pasar por al lado de mi cabeza, mi respiración se entecorto, está situación no estaba siendo fácil para mí....
-Dios... Eres mi tormento...- Aidden se alejo dejándome ahí contra el árbol.
Decidí que era hora de irme de ese lugar, entre a la casa, recogi mis cosas y me fuí corriendo sin mirar con atención a dónde iba, gracias a eso caí con alguien al suelo, la persona amortiguó mi caída, lo lamento por la persona.
-Au, au, au, Ay! Mi costilla!.- Se le salió un chillido desde el fondo de la garganta con un tono nada viril.
Pude reconocer esa voz, Noah, espero que esté bien, Lilith estaba viendo todo esto desde la entrada de su casa, yo seguía sobre Noah, me pare algo avergonzada y le tendí mi mano para ayudarlo a ponerse de pie.
-Deberias de entrar en el equipo de Fútbol americano, esa tacleada estuvo fuerte, Auch!.
Noah estaba sobando su torso con una de sus manos, creo que debería de comenzar a ver por dónde voy, ya he chocado dos veces con Noah en lo que va del año.
-Perdoname, no me fijé por dónde iba o si venía alguien.- creo que mi mirada estaba llena de preocupación porque el solo me abrazó y me dijo:
-Hey, hey, está bien, los accidentes pasan, yo soy el que tiene la mala suerte de que todos choquen conmigo.- el se apartó y me tomo por los hombros mirándome con ternura, no sé cómo no me había fijado en eso antes, tenía la mirada más encantadora que hubiera visto en mi vida, si fuera posible haberme derretido ya estaría echa una sopa en el suelo.
ESTÁS LEYENDO
El Chico de las flores
أدب المراهقينUn misterioso muchacho ha estado enviándole flores a nuestra querida protagonista, ¿Quien será?, nadie lo sabe.
