Capitulo 26: Salud comprometida

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Narra Ares

-¡Angelis reacciona!-escuche la voz de desespero. Rápidamente deje el café y corrí a ver que era lo que ocurría.

Angelis se había desmayado.

-Ten un poco-dijo Isabela dándole un poco de alcohol a Paul y Angelis comenzó a reaccionar.

-¿Qué sucedió?-preguntó y Paul la ayudó a sentarse.

-Te desmayaste-dijo Paul y ella me miró.

-Solo recuerdo que me empecé a sentir mal, y... ya no recuerdo nada más-dijo ella y me puse a su estatura.

-Deberías dejar que un médico te revise-dije y ella negó.

-Ya estoy bien, ¿no me ves?-dijo ella.

-Concuerdo con Ares, mi amor necesitas que un médico te revise. Hablaré con el doctor para que te revise-dijo Paul y ella asiente.

-Lo haré para que no sigan con lo mismo, estoy un poco estresada-dijo ella.

-Ares, tu esposa fue a mi casa a insultar a Angelis-dijo Paul.

-¿Cómo? No tenía conocimiento de eso-dije y Angelis interrumpió a Paul quien iba a hablar.

-No pasa nada-dijo ella.

-Si pasa, ¿qué fue lo que te dijo?-pregunté.

-Aquí está el video de seguridad, la próxima vez lamentablete llamaré a la policía-dijo Paul y comencé a ver el video de seguridad.

Maldita sea.

-Gracias por haberme dicho-dije mirando a Paul. Me levanté y rápidamente fui a la habitación. Se los juro, yo no quería verla después de todo lo que a pasado.

-Mi amor, mira que hermosa es nuestra hija-dijo ella y caminé hacia ella. Tome la bebé entre mis brazos y mis lágrimas no evitaron salir.

-¿Cómo pudiste mentirme durante todo este maldito tiempo? Dejaste que me ilusionara con una niña que no lleva mi sangre. Y no te conformas con solo eso y vas a arremeterla con personas inocentes, invadiendo su hogar como una psicopata Danna-dije y sus ojos se llenaron de lágrimas.

-Me case contigo, dejé todo lo que quería. ¿Y para qué sirvió? Pero sabes que, la culpa fue mía porque fui demasiado hombre para una mujer como tú, te aguanté, quise entenderte pero ya veo porque jamás vamos a entendernos. Porque yo no vivo arruinando la vida de los demás como lo haces tú-dije con coraje.

-Ares, yo...-no la dejé terminar.

-La bebé no tiene culpa de nada, pero... yo no soy su padre-dije entregándole a la bebé.

-Llegó el momento de luchar por lo que realmente quiero en mi vida, y no te preocupes. Los abogados están trabajando con la demanda del divorcio Danna. Y quisiera ser malo, pero no me nace ser tan malo como tú, yo cubriré los gastos del hospital. Pero una vez regreses no quiero verte en la casa, ya no quiero tener nada contigo Danna-dije quitándome el anillo y entregándoselo.

-Adiós-dije. Salí de la habitación y respiré aliviado.

Por primera vez me sentí calmado y relajado.

Solo me quedaba una cosa por hacer...

Luchar por el verdadero amor de mi vida y mi hijo...

Narra Angelis

-Angelis, necesito que me digas lo que ocurre contigo. ¿Porque estás así? Tú no eres así-dijo Paul y mis ojos se llenaron de lágrimas.

-Solo quiero desaparecerme-susurré y Paul detuvo su coche.

-Esa no es la solución, ¿ya no me amas?-dijo Paul y lo miré.

-Estoy abrumada en estos momentos Paul, no me sigas preguntando por favor. Solo quiero estar en paz, por un momento-susurré.

-¿Es por Ares verdad? Angelis, dime la verdad-dijo Paul mirándome fijamente a mis ojos.

-Ya basta Paul, no quiero seguir escuchándote. Estoy cansada, estoy atravesando una situación difícil. Solo quiero espacio, déjame respirar por favor-dije alterada y bajándome del coche y tirando la puerta con fuerza.

-¿Porque me tratas así? Esa no es manera de hablarme Angelis. No te e gritado, además esa es tu solución. ¿Huir?-dijo él y lo miré.

-Paul todo esto es nuevo para mí, jamás me vas a entender. Cuando creíste que superaste a una persona, y simplemente aparece y...-el me interrumpió.

-Entonces estás enamorada de Ares, ¿es lo que quieres decirme?-preguntó Paul y lo miré.

-No lo sé Paul, estoy muy confundida en estos momentos. Una parte de mí siente cosas hermosas por ti. Llegaste en un momento duro en mi vida, me amaste, me valoraste y me demostraste que si se puede amar mil veces más. Quieres a mi hijo como si llevara tu sangre. Eres ese hombre con el que siempre soñé Paul. Pero otra maldita parte de mí sigue queriendo a Ares, aunque no fue el hombre que pedí, él me hizo cambiar, con él pude ser yo sin ocultarme de nadie. Me ayudó tanto y el es el padre de mi hijo-susurré y los ojos de Paul se llenaron de lágrimas.

-No sabes cuánto me duele verte así, y verte enamorada de otro hombre Angelis-dijo Paul y sus lágrimas no tardaron en salir.

-No Paul, no hagas eso por favor-dije y el solo se alejó de mí.

-Entra al coche-dijo entrando al coche.

¡Maldita sea!

Llegamos a la casa y Paul simplemente tomó distancia. Me di un baño y cuando estaba acostada Paul llegó. Tomó sus cosas y lo miré.

-¿A dónde vas a ir?-pregunte.

-No quiero que te sientas obligada a quererme Angelis, dormiré en la otra habitación. No quiero incomodarte-dijo él y mis lágrimas no tardaron en salir.

-Paul yo no e dicho eso-dije y él me miró.

-Descansa-dijo saliendo de la habitación. No pude evitar estallar en llanto.

Mi vida estaba echa un puto caos.

-Por favor dame fuerzas-susurré abrazando mi vientre.

-No me dejes caer mi amor-susurré entre lágrimas.

*****

-Buenos días-dije y vi que Paul no estaba.

-¿Mi esposo salió?-pregunte.

-Si, él no está. Salió desde muy temprano-dijo ella.

-Gracias-dije y ella me miró.

-¿Va a desayunar?-preguntó y negué.

Subí las escaleras y me cambié de ropa. Tome un lápiz y un papel y me senté a escribir una carta para Paul.

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El Chico ParkerHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora