Roseanne's POV.
Era bueno estar de nuevo en casa.
Ése fue mi pensamiento mientras recorría las calles la ciudad mientras sostenía la mano de Lisa. Mis padres estuvieron felices con la noticia de que los visitaríamos y nos quedaríamos unos días en la ciudad. Aún cuando sabían el por qué habíamos escogido esa fecha en particular para visitarlos, ninguno mencionó nada al respecto y en el fondo lo agradecí.
Realmente nunca podría terminar de agradecerle a Lisa su comprensión. Probablemente ninguna otra mujer habría entendido que necesitaba hacer esto y que de alguna manera Suzy siempre formaría parte de mi vida. Pero Lisa era diferente. Ella lo entendía y lo aceptaba. Nunca me ha recriminado nada aunque sé que a veces es difícil para ella aceptar que una parte de mi corazón siempre le pertenecerá a Suzy. Es por eso que intento hacerla feliz cada día. Quiero demostrarle que aunque no puedo entregarle por completo mi corazón, ella es dueña de mis sueños, mi felicidad y mi amor.
—Realmente me encanta esta ciudad—dijo Lisa mientras terminaba su cono de helado.
—¿Si?—pregunté con una sonrisa.
Luego de comer con mis padres habíamos decidido salir a pasear. Le mostré la escuela donde estudié, los lugares que frecuentaba y mis tiendas favoritas. También pude enseñarle cuáles eran mis lugares favoritos para darle una lección a los chicos malos y donde me gustaba liarme con algunas chicas en secundaria. Lisa insistió en que nos besáramos como unas adolescentes en ese mismo lugar sólo para probar que ella era mejor que cualquier otra chica a la que besé en ese lugar. Y no se equivocó porque realmente era la mejor.
—Es... acogedor. Y todos te conocen. No puedo creer que aquí te conozcan más a ti que a mí—repuso divertida.
Lynnville era un pueblo pequeño donde residían sólo 287 personas por lo que era común que todos se conocieran entre sí. Nací y crecí en este lugar asique no era extraño que todos me conocieran, pero para Lisa era algo realmente extraordinario.
Algo positivo de Lynnville es que aquí a nadie le importa quién eres o cuánto dinero tienes. Todos serán amables contigo y te recibirán con los brazos abiertos. Por lo mismo, aún cuando algunos de los habitantes reconocieron perfectamente a la hija del Presidente de los Estados Unidos, nadie la trató de manera especial sino como una turista más. Y fue realmente bueno porque noté cómo Lisa se relajó de esa manera.
Antes del viaje me pasé una buena hora hablando con mi suegro -sí, el Presidente- y convenciéndolo de dejarnos hacer este viaje a solas. Era perfectamente capaz de cuidar y proteger a Lisa por lo que no era necesario contar con la seguridad adicional. Y aunque fue difícil, finalmente cedió por lo que ahora Lisa y yo disfrutábamos de completa libertad.
—Es un buen cambio. Aquí soy más popular que tú—me burlé y Lisa comenzó a reír.
—Disfrútalo mientras puedas—
Entrecerré los ojos y cuando estaba a punto de comer un poco más de helado, moví su mano haciendo que se manchara su mejilla. Lisa abrió los ojos en shock y estaba lista para vengarse pero fui más rápida y desafortunadamente el resto del helado cayó al suelo.
—¡Oh, no!—se quejó con un puchero mientras yo reía.
—Eso te enseñará una lección—
—¿Y cuál es la lección? ¿Qué eres una boba? Eso ya lo sabía, no necesitabas recordármelo—repuso Lisa.
—¿Boba? Ya verás...—
La sujeté con mis brazos y comencé a lamer el helado de su mejilla mientras ella reía y chillaba intentando escapar.
—¿Roseanne?—
ESTÁS LEYENDO
Opposites Always Attract (Chaelisa)
RomanceDicen que los polos opuestos se atraen ¿Pero es verdad o sólo una fantasía? Dos mujeres completamente diferentes verán como el destino las una bajo las más extrañas circunstancias. Una capitán del ejército decidida a vengarse de aquellos que le arre...
