la oscuridad protege

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Desperté con un sonido insistente en mis oidos el olor a medicamento golpeó fuertemente mis sentidos.

Sentía la boca seca y pastosa, no sabía donde estaba mucho menos como había llegado aquí, pero lo que si sentía era que había dormido como por tres años. No hice ningún esfuerzo para levantarme de la camilla donde estaba, solo me dedique a recorrer el lugar con la mirada.

Estaba en un hospital o eso parecía automáticamente los recuerdo de lo ocurrido pasaron por mi cabeza como el resumen de algún capítulo anterior de una serie.

Demir dejándome libre, yo en el pequeño hotel los hombres de roan entrando y matando al señor que estaba en la recepción, el mismísimo roan frente a mi, la aparición repentina de Demir. ¿ El había intentado protegerme?

Me lleve la mano a la parte baja de mi estómago recordando el disparó que me hirió, descubrí una herida ni tan grande ni tan pequeña, tenia algunos puntos.

Una señora entro a la habitación, era bajita su pelo era totalmente blanco, me miró un momento dándose cuenta de que ya estaba despierta una sonrisa genuina se poso en sus labios.

- Buenos días bella durmiente.

Me quedé mirándola sin saber que decir e incapaz de devolverle la sonrisa, pero la mujer se acercó a mi amablemente.

- mi nombre es Sara Abey, estás en mi casa

Abey, así que está mujer era familia de Demir, un pequeñito alivio me invadió por lo menos estaba en manos de Demir y no en las manos de roan, aunque sinceramente no sabía cuál era peor.

Mire el lugar una vez más al principio había pensado que era un hospital

- mi nombre es Tasha- la voz me salió arrastrada tenía la garganta seca.

- lo sé querida, Ahora necesitas tomar mucho líquido y reposar aquí tranquilamente.

- Puedo levantarme de esta camilla?- mi cuerpo se sentía pesado de tanto estar recostada necesitaba estirarme un poco.

- si sientes que puedes, claro que si.

Me levanté lentamente, sentí una punzada de dolor en la herida pero no era nada que no pudiese soportar, salí de la habitación detrás de la mujer ella me indico que me sentase en uno de los sofá en la sala mientras iba a la cocina a buscarme algo de tomar, según ella no era conveniente que tomara alimento sólido de una vez.

La televisión encendida capto mi atención por varios minutos hasta que la puerta de la entrada se abrió dando paso a un chico alto de contextura delgada pero que aleguas se notaba que bastante cuidada e ejercitada, su cabello negro como la noche su nariz fina acorde con su cara y sus labios color cereza mas esa mirada intensa.

¿Que hacia yo mirando tan detenidamente a Demir? Aparte mis ojos de el pero sentí el peso de los suyos en mi

- Me alegra que ya estés mejor.

 -Gracias- dije mirándolo de reojo.

El sofá era grande pero prefirió sentarse  a mi lado, por el rabillo del ojo note como se marcaba una pistola en su cintura.

Lo que Demir tenía de lindo también lo tenía de tenebroso.

- No era mi intensión - soltó de repente.

Lo mire extrañada

- Que eso te pasara- completo

Apreté los labios

- imagino que es una de las consecuencias de estar cerca de ti

El chico me miró como si no hubiese estado esperando que aquello saliera de mi, un tanto sorprendido era la palabra asi que como la tonta que soy y quería cuidar los sentimientos de mi secuestrador, si, si era muy estúpida, en seguida volví a hablar para no sonar tan brusca con el

La Presa Del Mafioso Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora