pero que pasa?

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Tasha no entendía mucho la diferencia de las mazmorras dónde la quería llevar Amelia a aquella habitación donde se encontraba.

La chica se encontraba al borde de la crisis pues la habitación donde la encerraron era completamente pequeña y blanca desde las paredes hasta la sabanas de la muy pequeña cama el diminuto baño no era lo diferente en dónde sea que mirara no había una sola pisca de color y sumando eso más el encierro Tasha temía perder la cordura.

Ya había perdido la cuenta de  cuántos días llevaba allí encerrada.

No la distraía ningún ruido ya que en aquella habitación era imposible escuchar algo.

El miedo constante se había vuelto su día a día pues está vivía a la expectativa esperando el día que Demir entrara por la puerta y le pusiera fin al asunto.

Pero eso nunca pasó, Demir no había hecho acto de presencia por aquel lugar ni un solo día, aunque eso claro, no podía estar más lejos de tranquilizar a la paranoica Tasha.

Todos los días a lo que parecía ser la misma hora una señora se encargaba de pasarle la comida en una cacerola y el sonido de la puerta abrirse era lo unico que tasha escuchaba pero por lo demas, un silencio asfixiante era lo qué caracterizaba sus dias en aquel lugar.

Tasha sabía que estaba siendo torturada quizás no físicamente pero si de manera psicólogica.

Ya había leído en algún lugar algo llamado" la tortura de la habitación blanca, está básicamente consiste en llevar a la víctima a un estado de demencia lentamente.

No lé sorprendía que Demir hiciera eso y estaba segura que esa solo era un muy pequeña probadita de lo que le esperaba.

Pero Tasha no pretendía ceder se aferraba con dientes y uñas a sus pocos recuerdos felices.

Aunque quizás eso debía preocuparla la mayor parte del tiempo su mente se encontraba lejos de aquella habitación blanca y vacía que te invitaba lentamente a la demencia

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Varios días después.

Balas....

Tasha se despertó sobre saltada y le llevo varios segundos entender que estaba sucediendo, las ventanas de la habitación donde permanecía encerrada habían sido derrumbadas

Literalmente había una lluvia de balas.

Tasha se llevo las manos a sus oídos tratando de amortiguar aquel ruido e instintivamente se tiro al piso cubriéndose detrás de la cama.

Estaba nerviosa y asustada cosa que no era para menos ya que se encontraba encerrada en aquella habitación sin poder salir a esconderse en un lugar más seguro..

Se escuchaban las balas aterrizar en cualquier cosa, las personas gritaban cosas que apenas podia entender.

Por el odificio debajo de la puerta empezó a entrar un humo a la habitación de la chica un humo sofocante que le irritaba los ojos y la garganta. Las balas se escuchaban cada vez más cerca quería pararse gritar auxilió pero dudo que alguien fuera a su ayuda.

El humo empezaba a causar efecto en ella y notaba como las fuerzas de su cuerpo se iban pero prefería morir así tirada en aquel suelo a que una bala la atravesará.

La puerta de su habitación fue abierta abruptamente la chica solo pudo ver cómo alguien se acercó a ella corriendo la tomo por el brazo de manera poco delicada y la obligo a salir de aquella habitación

Un hombre vestido de negro y con un pasamontañas cubriéndo su cara la obliagaba a correr lejos de aquella balacera

En La sala de lo que antes había Sido una bonita mansión estaba desbastada mientras que mínimo treinta hombres se enfrentaban entre si, con armas que Tasha en su vida hubiese visto.

La Presa Del Mafioso Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora