Narra Silvia...
Conocí a Simon en la fiesta de compromiso de mi hermana hace ya algún tiempo, algunos pensarán, que lugar más extraño para conocer a alguien como él, pero no es tan extraño cuando sabes que la fiesta de compromiso de mi hermana era por su casamiento futuro con un Coronel, y que precisamente invitó a Simon porque eran colegas de la 141.
De hecho, aunque por mucho tiempo lo negué, entré a la Fuerza de Operaciones Especiales gracias a mi hermana, ella se había desempeñando bien como médico de combate, por eso, al aceptar mi postulación, pensaron que yo haría de igual forma un buen trabajo, porque tenía el ejemplo de mi hermana, y aunque ha sido difícil, no he tenido quejas por mi rendimiento.
El tiempo ha pasado rápido, no ha pasado tanto tiempo desde que lo conozco, tal vez dos años y medio o un poco menos, y han pasado tantas cosas que siento como si todo hubiese sucedido ayer.
Dormimos juntos casi todas las noches, me acostumbré a dormir en compañía, nunca había dormido con nadie, en la oscuridad sentía su respirar cerca de mi, siempre introduce sus manos en el borde de mi pijama para afianzar su agarre en mis caderas.
Increíblemente, en todo este tiempo, no hemos compartido como pareja como deberíamos, el trabajo es absorbente, el único momento que tenemos juntos en intimidad es al dormir, y no me quejo para nada.
Me obligo a hacer cosas que no había hecho con nadie, me cuesta hablar, decir lo que siento, lo que pienso, pero poco a poco trato de trabajar en eso, como ahora, que aprovecho que está en sus más profundos sueños para decirle.
— Te amo... — susurraba sobre sus labios.
Me da vergüenza decirlo, aunque lo hago, y lo hago con todo el corazón, pero simplemente moriría de vergüenza al decírselo en la cara y que me escuche, si llega a hacerlo, al menos tengo la excusa de que supuestamente lo dije estando dormida.
Empezamos nuestra relación con el pie izquierdo, con una relación de beneficios, sexo casual, nada formal, nada de afecto, pensé que podía manejarlo y terminé enamorándome de él, pero ahora parece que todo se ha tranquilizado y asentado de alguna forma.
Por la mañana, no lo sentí a mi lado, palpé la cama con los ojos aún cerrados, no estaba, tal vez había ido al baño, me levanté de la cama entre bostezos y estirando mi cuerpo.
Me dirigí a la cómoda para tomar de los cajones un cambio de ropa, y me encontré con una sorpresa extraña, sus cosas no estaban, su desodorante, sus medias, sus lentes de sol...
— ¿Pero qué hizo? — cuestioné extrañada registrando todas las gavetas.
Fui al baño a cepillarme, encontrándome con la misma sorpresa en el tocador, su máquina de afeitar brillaba por su ausencia, su cepillo de dientes había sido removido.
Ví hacia todas direcciones tratando de encontrar una respuesta, ¿qué pudo haber pasado?
Busqué por todo el departamento, no lo encontré en ninguna parte, había salido, me extrañó que no me dijera nada.
Quería aprovechar mi día libre de todas formas, en cualquier momentos Simon llegaría y podría explicarme que era lo que hacía, por el momento el frío era idóneo para prepararme un mate y mientras algo en la televisión.
Me quedé dormida, me desperté de noche y frustrada, no era como quería pasar mi día libre, es bueno dormir pero siento que desperdicié el tiempo.
Me levanté del sofá del sala, me preparé algo rápido para comer, eran las 9:00pm y Simon no regresaba, seguí viendo televisión, y escuché como las llaves de la puerta de la entrada abrían el picaporte.
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Bravo Ghost: Lavender (SAGA COD #3)
RomanceLo tenía a él, ¿que más podía pedir?, nos saltamos todos los pasos al principio, avanzamos tan rápido que colisionamos, terminando destruidos en el proceso. Silvia, ingeniera informática Argentina de ascendencia italiana radicada en Bristol, trabaja...
