Serena se aferro con fuerza al borde de su suéter rosa, Seiya la miró de reojo sabiendo que se encontraba nerviosa y todo se debía al hecho de tener que hablar con sus amigas esa noche, además si le sumaba a eso la propuesta que le había realizado era posible que su mente fuese un caos. Serena suspiro ligeramente tomando su pequeño bolso negro para bajar del auto de su prometido, no podía seguir atrasando las cosas solo por miedo y nervios a lo que dirían sus amigas una vez supieran toda la verdad. —Quizás Haruka no me mate por ocultar las cosas—, pensó para sí quitándose un poco de los nervios que sentía.
—Vendré a buscarte una vez acabe tu reunión, no dudes en llamarme—la rubia le miró con sorpresa—: no dejare te vayas en taxi bombón.
—Pero no debes conducir muy noche—el moreno se encogió de hombros restandole importancia a sus palabras—: Seiya...
—No te preocupes, vendré por ti—beso su frente deseándole suerte, Serena tomó valor inclinándose hacia él para besar sus labios ligeramente.
—Te daré una respuesta lo prometo—Seiya asintió sonriendo, al menos estaba seguro que ella consideraba su propuesta. Serena bajo del auto despidiéndose de él y miró el pequeño camino de piedras iluminado qué la llevaría hasta la puerta de la pequeña mansión de sus amigas, el auto deportivo de Haruka se encontraba estacionando junto a la moto negra que solía usar en algunas ocasiones, quiso reír al ver la bicicleta blanca junto a la moto y no tuvo que ser adivina para entender que era uno de sus nuevos medios de transporte. Se acercó al timbre presionandolo aun cuando sus dedos temblaban debido a los nervios, el sonido del timbre irrumpió el silencio de la noche.
La puerta fue abierta por Haruka, quien al ver a su amiga no dudo en sonreírle dándole acceso a su hogar. Serena miro la estancia deleitandose como siempre con la pequeña vitrina llena de medallas, trofeos y fotos de cada una de las competencias que Haruka había ganado durante su carrera, mientras en otra de las paredes cercanas se encontraban las fotos de Michiru en sus conciertos y reconocimientos obtenidos durante sus participaciones en recitales alrededor del mundo. Haruka la condujo hasta la sala donde la peliazul se encontraba sirviendo una pequeña bandeja en la mesa de centro con bebidas y algunos bocadillos.
—¡Bienvenida Serena!—la peliazul se acercó dándole un abrazo qué le hizo sentir en su hogar—: ahora tienes que contarnos todo, no puedes dejar un solo detalle suelto.
—Michiru...—Michiru acabo ignorando a su pareja y llevo consigo a la rubia hasta el sillón.
—Pensé que estarían enojadas...Rei me envió un mensaje expresando su molestia—Haruka tomó dos de las bebidas entregandolas a sus acompañantes—: yo quiero que me escuchen y no me juzguen por favor.
—Se que no engañaste a Darien—la rubia miro a Haruka sin creer que fuese capaz de sacar aquella conclusión sin dudar.
—Te conocemos desde hace mucho tiempo y no eres de ese tipo de mujer—Michiru le sonrió transmitiendole confianza—: así que comienza desde el principio.
—Yo...Seiya y yo nos conocemos desde niños, puedo decir que fue mi primer amor y durante mi niñez lo espere pero no volvimos a vernos, con el tiempo perdimos el contacto—la rubia recordó las noches escribiendo en su diario cuanto lo extrañaba y las muchas hojas de papel que acabaron manchadas de sus lágrimas cada vez que intentaba escribirle una carta—: ya saben como conocí a Darien, toda la molestia de mis padres porque él es mucho mayor. Nuestra relación comenzó a enfriarse aún cuando estábamos planeando nuestra boda, pense que quizás se debía al estrés que le causaba el tener que trabajar en el hospital y estar al pendiente de todos los preparativos e ignore lo demás, fui tan tonta.
—¿Darien te engaño?—Serena asintió a la pregunta de Michiru—: ¿Por eso terminaron?
—No, él termino conmigo por mensaje de texto cuando cancele una de nuestras cenas...Beryl me impidió salir temprano y le escribí, esa fue la razón o mas bien la excusa para terminar todo—la rubia quiso reír al recordar ese momento que ahora le parecía una completa tontería—: llore, llore durante días y Rini decidió que era momento de buscar una solución, ese día lo descubrí con su mejor amiga, ya tenían planes de boda a esas alturas.
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Impredecible Realidad
FanfictionSeiya Kou era reconocido por su increíble talento, amado por el público en general al escuchar su voz en el escenario, su actuación lo había llevado lejos ganando diferentes premios. En el amor era un rompe corazones, mantenía su vida privada lejos...
