Elección

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Residencia Kou – 7:30 p.m.

Serena no sabía el porqué de estar en aquella sala junto a sus padres, lo único que sabía era la urgencia de Seiya para verlos. Aunque tuvo la intención de preguntar los motivos a Taiki supo que no diría nada al igual que Yaten, quien parecían un enamorado de tanto suspirar. Los padres de la rubia se sentían nerviosos y todo se debía a sentir que algo ocurría, era ese algo lo que sentian salía  de su control aun cuando no tenían idea de que era.

Seiya termino de arreglarse frente al espejo antes de cruzar el pasillo hasta el salón principal, su hermano le había avisado que todos estaban allí pero si terminaba por sincerarse consigo mismo estaba nervioso de las reacciones de todos una vez hablara. Con un simple; hola, saludo a todos y su mirada inmediatamente busco a la rubia.

Kenji e Ikuko le sonrieron pero Serena no sabía cómo reaccionar, se sentía fuera de lugar al no comprender lo que pasaba.

—¿Por qué nos has citado?—Kenji tomó la palabra para sorpresa del moreno.

—Es por la situación de Serena—todos miraron a la rubia esperando que hablara pero ella se sentía perdida en ese instante—: bien, como saben esta embarazada y el padre del bebé es un completo bastardo.

—Eso lo sabemos pero seguimos sin entender, ¿Qué tiene que ver eso contigo?

—Quiero tomar la responsabilidad—Serena lo miro con sorpresa, espero muchas cosas durante esa reunión pero nunca llego a pensar que él fuese a pedir  ser el responsable de su bebé—: no soy un loco aunque se están pensando que lo soy, mucho menos es por una intención pervertida o algo que se le parezca.

—Entonces, ¿Por qué?—aunque Ikuko deseaba en el fondo entregarle a su hija primero debía entender sus razones, se dio cuenta por la mirara de Seiya que mantenía una tristeza profunda y al ver a su hija esa tristeza desaparecía.

—No lo tomes a mal Seiya pero nuestra Serena es muy importante como para entregarla así de la nada sin saber los motivos que te llevan a eso, ya confiamos en alguien que solo se burlo de ella y no pienso pasar por eso una vez más—concluyo Kenji.

—Lo sé y entiendo perfectamente wu posición, pero necesito que confien en mí  yo...hace mucho tiempo la mujer que amaba me engaño y aborto al bebé que esperaba, ver a Serena en ese estado me recordó muchas cosas, sentí que debía hacer por su bebé y quiero hacer  lo que no pude por mi hijo...—hizo una pausa para mirar a la rubia—: ella fue mi primer amor y siempre jure protegerla, en el momento que sepan de su embarazo y el rompimiento de su compromiso la señalarán como una ramera que seguramente le fue infiel al doctor y sin conocer la verdad comenzarán a señalarla.

—No...¡No tienes porque hacer esto! No dejare que arruines tu vida por mí—Seiya se mantuvo tranquilo a pesar de querer responder a su amiga. Serena tomó sus cosas saliendo de la residencia bajo la mirada sorprendida de sus padres. Yaten de cierta forma se sintió culpable pues él había tratado mal a la rubia y deliberadamente la acuso de querer destruir la carrera de su hermano.

—Yo iré por ella—Ikuko le agradeció al peliplateado quien solo asintió saliendo detrás de la rubia.

Serena quería correr, subir al primer taxi y de esa forma regresar a casa. Ella no deseaba meterse en la vida de su amigo para volver todo patas arriba y sin darse comenzó a llorar al recordar cómo todos sabían de la ruptura con Darien desde que él se encargo de publicarlo en sus redes sociales, recordó los comentarios hirientes que escribieron de ella y como él no se atrevió a corregir o defenderla —le es más fácil decir que yo falle—, limpio sus lágrimas aún así estas siguieron descendiendo por sus mejillas sin detenerse hasta que finalmente acabó derrumbándose en plena calle. Yaten al ver la situación corrió a su lado para sostenerla y llevarla hasta las bancas que estaba en la parada de autobuses.

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