No supo en qué momento se durmió pero era la primera vez desde que su relación con Darien acabó que finalmente pudo dormir tranquila y no soñar una y otra vez con su ex prometido diciéndole las razones de su rompimiento. Abrió sus ojos lentamente al sentir como el agarre de Seiya en su cintura la apegada aún más contra su cuerpo. Ambos se habían dormido después de hablar durante varias horas, Serena no evito sonrojarse al observar la mano del moreno sobre su vientre acariciándolo inconscientemente, llevó su mano sobre la suya acariciando sus dedos, la respiración de Seiya en su cuello seguido de un beso erizo su piel.
—¿Estas despierto?—el moreno no respondió pero supo que era asi por la forma en que entrelazo sus dedos con los suyos.
—Con esos golpes quien no—susurro aún contra su cuello, Serena se estremeció al sentir su aliento tan cerca, quería apartarse pero Seiya lo impidió al subirse sobre ella manteniendo su peso con ayuda de sus brazos, la rubia le miraba con sorpresa sin poder ocultar su sonrojo, su corazón latía tan fuerte que pensó por un segundo un agujero se abriría en su pecho permitiendo que su corazón saliera al exterior.
—Y-Yaten nos llama...—el moreno quiso protestar pero la puerta fue abierta por su hermano quien al ver la situación en la que estaban ambos cerró inmediatamente no sin antes gritarles que habían llegado. Serena empujó a Seiya, este sonrió ligeramente al ver la vergüenza en su rostro.
—Tienes que acostumbrarte a ese tipo de cosas—Serena solo asintió al sentir que su voz no saldría sin titubear—: desde este momento nos verán juntos, te daré tu lugar y...
—¿Y? ¿Qué sucede?
—Los reporteros comenzarán a seguir tus pasos así que tendrás un guardaespaldas contigo—la rubia lo miro como si estuviese loco, pero el moreno se mantuvo serio. Tomó su mano con suavidad entrelazado sus dedos con los suyos—: es lo mejor, no quiero que estés bajo ningún tipo de estrés y mientras estemos aquí relájate.
—Esta bien, lo primero que deseo es comer algo—Seiya sonrió al darse cuenta que habían dormido mucho y posiblemente esa era una de las razones por las cuales Serena sentía hambre. Ambos decidieron reunirse con Yaten para salir y enfrentarse a los reporteros que posiblemente ya sabían de su paso por la clínica antes de emprender su viaje hasta Fukuoka. Rubeus abrió la puerta siendo recibido por varios reporteros listos para tomar las mejores fotografías, Yaten se adelanto para anunciar que cualquier pregunta Seiya la respondería en la rueda de prensa que tendría esa noche en el salón de eventos del hotel. Sin embargo en el instante que Seiya bajo de la mano de Serena los sonidos de las cámaras irrumpió el silencio que se había creado.
—Por favor déjenlos pasar—les pidió amablemente Rubeus aunque si fuese por él los golpearia por imprudentes, Seiya abrazo a Serena pasando entre la multitud de reporteros y fans que se habían aglomerado a las afueras del hotel.
—¿Seiya es verdad que estas esperando un bebé?
—¿Es ella tu novia?
—¿Olvidaste a Kakyuu?
El moreno se detuvo a las puertas del hotel mirándolos con una sonrisa, Serena sabía que se sentía incómodo y todo se debía a la última pregunta, quiso ayudarle pero no tenía la menor idea de cómo hacerlo.
—Yaten les informo que responderé todo en la entrevista, así que por favor les pido nos dejen descansar hasta entonces—dio media vuelta entrando con la rubia. Yaten y Rubeus lo siguieron hasta la recepción donde una joven de cabellera castaña los esperaba. Lita Kino era la asistente personal de Yaten y Seiya, se conocían gracias a su estadía en los Estados Unidos, una vez Seiya alcanzó la fama y conociendo la eficiencia de su amiga decidieron contratarla, además que al saber defensa personal, yudo y karate sabía como actuar en momento de peligro.
ESTÁS LEYENDO
Impredecible Realidad
FanfictionSeiya Kou era reconocido por su increíble talento, amado por el público en general al escuchar su voz en el escenario, su actuación lo había llevado lejos ganando diferentes premios. En el amor era un rompe corazones, mantenía su vida privada lejos...
