La ira se apodera de mi alma,
una furia contenida que me consume.
¿Por qué me dejaste?
¿Por qué me abandonaste?
Las preguntas se agolpan en mi mente,
sin encontrar respuesta, sin encontrar consuelo.
Golpeo la almohada con rabia,
grito tu nombre en la noche,
pero solo el eco de mi dolor me responde.
La ira, una tormenta que me destroza,
una furia que me ciega, que me destruye.
