"Entonces supe que yo no era para él y dejé de perder el tiempo, si las cosas no son mutuas no hay porque forzarlas. Ya no estamos para perder el tiempo con personas equivocadas"
Y no siempre es verdad, no existen las personas equivocadas, hay personas efímeras que recordaremos toda la vida y hay personas que quisiéramos no repetir y otras que por alguna extraña razón no pudieron compartir su vida más tiempo contigo, lo que las vuelve extraordinarias, quizá no era para ti, pero lo fue unos días, unas semanas, meses o quizá un año, quizá menos, no menospreciemos el tiempo que le dimos al otro, en su momento fue mutuo, quizá fue solo un instante, si te saco una sonrisa, si su plática te enriqueció, si compartieron la mesa, un orgasmo, una pena, valió la pena, el tiempo invertido.
Aún con las diferencias de por medio, aún cuando las cosas no hayan salido bien, aún cuando la despedida haya sido desastrosa o dolorosa, hay una gran verdad que al final nadie reconoce:
Le invertiste tiempo a esa persona porque quisiste, no menosprecies tu tiempo, ten el valor de extraer lo bueno que haya pasado y como dicen "pasado pisado"
"Si el corazón te latió un instante , valió la pena"
