En la fría noche, en el mar de tus ojos me pierdo,
Ojos que son mi galaxia, un universo inmenso.
Tu sonrisa, hipnótica, me envuelve, me ciega,
Labios carnosos, tan apetecibles, un dulce anhelo.
Quisiera besarte, mimarte, adorarte sin cesar,
Porque en tus ojos encuentro mi refugio, mi paz.
Allí pierdo todo rastro de cobardía y temor,
Tu sonrisa, un bálsamo que cura mi dolor.
Me hace olvidar todo, borra mis penas y miedos,
Y son tus besos los que me llevan al mar del olvido,
Un mar de placer, de pasión, de amor sin igual,
Donde el tiempo se detiene, y solo tú y yo existimos.
