En el silencio de la noche, tu ausencia me persigue,
Como un eco de risas, que ahora solo me aflige.
Tu mirada, un faro que me guiaba con pasión,
Se apagó sin aviso, dejando solo un vacío en mi corazón.
Tus palabras, melodías que llenaban mi alma,
Ahora son susurros, que solo el viento reclama.
Tu sonrisa, un sol que iluminaba mi día,
Se esfumó sin razón, dejándome en la fría.
Las promesas que juraste, se rompieron sin piedad,
Dejando solo cenizas, donde antes ardía la verdad.
El amor que te ofrecí, se desvaneció en la nada,
Como un barco sin rumbo, en un mar de soledad.
Pero aún te recuerdo, en cada latido de mi pecho,
Como un fantasma del pasado, que me llena de deshecho.
A pesar del dolor, aún te llevo en mi mente,Un amor que se fue,
pero que nunca se extingue.
Quizás algún día, el tiempo cure mis heridas,
Y encuentre la fuerza para olvidar tus mentiras.
Pero por ahora, solo me queda el silencio,
Y el eco de tu nombre, que me llena de tormento.
