En el abismo de tu indiferencia,
me pierdo, sin encontrar la salida.
Tu amor es un laberinto sin salida,
donde me extravío, sin encontrar la luz.
Tu dolor es mi compañero fiel,
mi sombra que me sigue sin cesar.
Tu silencio es un grito que me hiere,
un cuchillo que me corta sin piedad.
Pero sigo aquí, en esta oscuridad,
esperando una luz que no llega.
Sigo amándote, sin saber por qué,
a pesar de que tu amor me destruye.
¿Por qué sigo aquí, sin escapar,
cuando tu amor me consume sin piedad?
