Cuando me desperté al día siguiente, me encontré sola debajo de aquel árbol, pero enseguida escuché las voces de los chicos no muy lejos de donde yo estaba. Me quedé observando el paisaje antes de levantarme. Todo era muy diferente de día, el sol acababa de salir y se podía oler el aire fresco. A lo lejos no se veía nada, todo eran campos secos y con poca vegetación.
Me levanté y miré alrededor para buscar a los chicos, y cuando los localice, me dirigí a ellos. Nico estaba sentado en un tronco, afilando un cuchillo con una piedra. No sabía de dónde habían sacado ese cuchillo, pero después de la pistola de Daniel, eso era lo que menos me sorprendía. Cameron estaba recargando las balas de la pistola y mirando que no tuviese ningún fallo, mientras Daniel le contaba una historia, de la cual no me enteré. Adam estaba tumbado a la sombra de un árbol, escuchando atentamente y con interés lo que decía Daniel. Me senté al lado de Nico, él me miró y volvió la mirada a su cuchillo.
—¡Feliz cumpleaños, otra vez!
—Feliz cumpleaños a ti también —le respondí entre risas.
—¿Cómo estás? ¿Has dormido bien?
—Lo mejor que he podido, ¿por qué no me habéis despertado antes?
—No somos tontos, sabemos que no te dormiste hasta muy tarde, y queríamos dejarte descansar un poco, no sabemos cómo de largo será el viaje.
—¿Cómo lo sabéis?
—¿Que casi no has dormido? Bueno, llevamos dos años viviendo contigo, sabemos que cuando estas nerviosa te cuesta horas quedarte dormida, pero esta vez se ha dado cuenta Cam, dice que no paraban de temblarte las piernas —me miró, preocupado.
—Estoy bien, solo un poco nerviosa, pero nada más.
Se que no me creía, pero aun así decidió no llevarme la contraria.
—Toma, come un poco, nos vamos enseguida —me dijo sacando una barrita energética de la mochila.
Después de unos diez minutos, cogimos todo lo que teníamos, que no era mucho, y empezamos con nuestro largo trayecto. Daniel seguía contando sus historias y chistes, pero no nos aburría, si no todo lo contrario, nos entretenía mucho y hacía que el tiempo pasase más deprisa. Luego empezó a soltar preguntas estúpidas, y estuvimos un buen rato discutiendo, tratando de descubrir un ciego mirase a Medusa, se convertiría en piedra o no.
—Otra pregunta, ¿si se te cae un jabón al suelo, el suelo está limpio o el jabón sucio?
—Cada día dices cosas más tontas Daniel —dijo Adam, que se hartaba de escuchar las preguntas estúpidas de Daniel, y más de nuestras respuestas aun mas estúpidas.
—Yo creo que el suelo se limpiaría, porque eso es lo que hacen los jabones, limpiar —respondió Nico.
—Pues yo pienso que el jabón se ensuciaría.
—Yo también —le di la razón a Daniel.
—Yo estoy con Nico, tiene mucho más sentido —dijo Cam, pasándole el brazo por el hombro a Nico.
—¿Y tú qué opinas, Adam? Tienes que desempatar —le dijo Daniel, y todos pusimos la mirada en él.
Después de una pequeña pausa que se tomó para pensar, nos miró y aclaró nuestra duda.
—El jabón se ensuciaría —respondió por fin.
Daniel y yo empezamos a animarle mientras los otros le miraban con cara de decepción. Que Adam nos diera la razón en estas estupideces nos hacía el doble de ilusión, ya que todos sabíamos que él era el más inteligente de todos.
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Countdown To The End
Fiksi IlmiahEn un futuro distópico, donde el fin del mundo se aproxima, el Gobierno inventa una solución para evitar los daños e infecciones que el cambio climático pueda causar en los humanos. Estos son unos microchips neurológicos. Desgraciadamente, a los men...
