Capítulo 14

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El sol de la mañana se filtraba tímidamente a través de las pesadas cortinas de la habitación de Satoru, llenando el espacio con una luz suave. Despertó lentamente, sus pensamientos aún desenfocados, pero con la sensación de tranquilidad que le ofrecía el entorno. Se levantó con calma, estirándose antes de dirigirse al baño para refrescarse. Al mirarse en el espejo, se arregló el cabello desordenado y se puso una camisa ligera que combinaba con el ambiente relajado del día.

Mientras descendía las escaleras de la residencia, el olor del desayuno flotaba en el aire, prometiendo una agradable mañana. Al llegar a la planta baja, Satoru vio a Utahime esperando cerca del comedor. Ella sonrió al verlo, sus ojos reflejando una mezcla de serenidad y una ligera picardía.

—Buenos días —dijo Satoru mientras se acercaba, inclinándose ligeramente hacia ella en un gesto juguetón.

—Buenos días —respondió Utahime, sonriendo suavemente. —Te estaba esperando para que desayunáramos juntos. Los demás ya se levantaron temprano para ayudar con algunos preparativos de la fiesta de mi abuelo.

Satoru alzó una ceja, algo sorprendido.

—¿En serio? Me hubieran avisado, habría ayudado también.

—No, no es necesario —replicó Utahime, agitando la mano en señal de que no debía preocuparse. —Eres un invitado, Satoru, además, anoche mi familia evitó mencionarlo para que no te sintieras presionado a participar.

Satoru sonrió con una mezcla de alivio y gratitud.

—Eso fue muy considerado de su parte, aunque, de haberlo sabido, me habría ofrecido.

Utahime rió suavemente mientras caminaban juntos hacia la cocina, donde el aroma del desayuno inglés era inconfundible. Sobre la mesa, les esperaban platos con huevos, salchichas, tomates asados, tocino crujiente y el característico pan tostado con mantequilla. Ambos tomaron asiento frente a la comida.

—No esperaba un banquete tan grande —comentó Satoru mientras se acomodaba en la silla, observando los generosos platos que tenían enfrente.

—Es la forma en que mi familia hace las cosas —bromeó Utahime, mientras tomaba un poco de café.—Quieren que estés bien alimentado para el día de hoy.

Satoru asintió y, mientras comían, compartieron algunos de los platos entre sí. En un momento, Satoru cortó un trozo de salchicha y lo ofreció a Utahime con un gesto casual, pero ella lo aceptó con una sonrisa que contenía una ligera nota de complicidad. El ambiente entre ellos era relajado y cómodo, casi como si compartieran estos momentos desde hacía mucho más tiempo.

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