Iván Archivado Guzmán.
— Que esperas, wey, ve siguetela — me dijo Ovidio cuando Camila cerro la puerta principal detrás de ella.
— Pa' que se la va a seguir? — pregunto Serafín.
— Acá mi carnal que ya se le va a declarar a la princesa.
— Cállate, pendejo.
— Di que no estás que te mueres por la Camila.
— Estás pero si bien pendejo, Ovidio.
— De que pinches estás hablando?
— Relájate, Carnal. Ya no hay que meternos entre estos dos, todos sabemos que tarde que temprano van a acabar juntos.
— También tu?. Bueno, me van a decir que putas se traen o que vergas?.
— Nada, Será, relájate. No les hagas caso, están pendejos los dos.
— Ya cállate y lárgate atrás de la Camila, ándale.
— De aquí nadie se mueve hasta que me expliquen que pinches se traen ustedes.
Vicente le explicó tranquilamente lo que había pasado horas atrás y Serfin de quedó en silencio con su vista fija en mi.
— Quieres a mi hermana?.
— N...
— Si dices que no te meto un putazo — me interrumpió Alfredo.
Me quedé un momento en silencio.
— La neta si, Serafín. Me muero por tu carnala — deje caer la cabeza sobre el respaldo del sillón.
Al notar que no respondió nada levanté la cabeza y lo vi. Estaba con una sonrisa en la cara, lo cual hizo que la confusión entrara en mi.
— Hasta que por fin lo aceptas. — se relajo en el sillón.
— No te vas a enojar? — pregunté.
— Pa' qué? Ya tiene un chingo que todos lo sabíamos. Tu eras el único que no lo aceptaba.
— Bien sabes el por qué.
— Mi apá es el único que no quiere, pero la Camila ya está lo suficiente grande como pa' decidir con quién se mete.
— No sabemos si Camila sigue sintiendo algo por mi.
Recordé hace unos días que entró a verme al cuarto del hospital. La preocupación notoria en sus ojos. El ceño ligeramente fruncido. El tenue tono de su voz.
— Esa morra está igual o más clavada que tú. Nomás que igual que tú se hace pendeja negándolo.
— Ya corre siguetela, hombre — me dijo Serafín con una sonrisa en la cara.
Apreté los labios reprimiendo una sonrisa y me pare del lugar donde estaba sentado, salí de la casa con rumbo a las caballerizas para pedir que me ensillaran un caballo.
Cuando me lo entregaron pregunté para donde había ganado Camila y cuando me dijeron salí de ahí con toda la intención de seguirla.
Quise subirme al caballo pero con una sola mano no podía ejercer la suficiente fuerza para ayudarme a subir. Pero uno de los vatos que trabaja aquí me ayudó y por fin pude agarrar camino.
Mentiría si dijera que no me molestaba el hombro, pero los pequeños brincos que me hacía dar el caballo hacian que un dolor punzante comenzará a crecer.
Comencé a dudar si de verdad era una buena idea ir con Camila, al fin de cuentas no sabía si quería hablar conmigo o no. Pare un momento el caballo y estuve a punto de regresarme cuando a lo lejos se escuchó un disparo.
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La Princesa | I.A.G.S
FanfictionDespués de la extradición de Joaquín Guzmán el cartel de Sinaloa se dividió a causa de la disputa del mando. Pero después de 3 años los menores vuelven a hacer trato con los Zambada, sin ser conscientes de todo lo que conllevaría. Un Guzmán Una Zam...
