Capítulo 18.

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Camila Zambada.

Y antes diga que no se ha enterado que uste' amenazó a Iván pa que se alejara de ella, si no ya desde cuándo hasta el habla le hubiera negado.

La cabeza me dolía y me sentía perdida, pero esas palabras dichas por mi hermano quedaron grabadas en mi.

Cuando mi papá y Serafín salieron del cuarto abrí los ojos y comencé a recordar lo que había pasado, caí en cuenta de lo que dijo Serafín y las lágrimas comenzaron a nublar mi vista.

No es que Iván no me quisiera, es que mi papá lo obligó a que se alejara de mí.

No sé cuánto tiempo pasó, me sentía aturdida, no sé si por el golpe o por lo que me acababa de enterar. Pero el sonido de la puerta me sacó de mi trance.

Voltee hacía esa dirección y entonces lo ví entrar.

— Mi papá te amenazó para que te alejaras de mí? — pregunté con voz cortada.

Iván se quedó parado al pie de la puerta, viéndome fijamente con una mezcla de preocupación y sorpresa.

— Contéstame, Iván.— insistí al no tener respuesta de su parte.

— Cami... — salió de su boca.

— Quiero la verdad.

Se comenzó a acercar lentamente hasta quedar justamente enfrente de mi, se puso en cuclillas y tomo mi mano haciendo que me tranquilizara un poco.

— Él solo te quería proteger.

Mis ojos se volvieron a llenar de lágrimas. Realmente no sabía si me debía alegrar o sentir dolida por el engaño.

— Que fue lo que te dijo? — le pregunté mientras cerraba los ojos y respiraba hondo.

— Camila, no creo que sea corec..

— Que fue lo que te dijo?

— Cami.. — estaba a punto de responderme cuando la puerta se abrió y todo mi cuerpo se tensó al reconocer la voz de quién entro al cuarto.

— Que haces aquí, Iván? — preguntó mi papá.

— Don Mayo, yo..

— Por qué? Lo vas a amenazar para que se vaya y me deje sola? — pregunté con voz fría.

— De que hablas, princesa? — fijo su mirada en Iván — Qué te dijo Iván?.

— Iván no me dijo nada, hace rato que estaban Serafín y tú aquí los escuché hablar.

— Es por el sedante que pusieron, princesa, no estabas escuchando bien.

— Ya, no!?— grite — Ya no soy una niña chiquita, apá, deja de echarme mentiras. — con ayuda de Iván, quién hasta el momento seguía en la misma posición que antes, me levanté despacio de la cama.

— Lo hice por tu bien, Camila! — también alzó la voz — Iván por muy hijo de mi compadre que sea no es un buen hombre para ti.

— Y tú qué vas a saber lo que es bueno para mí? — se empezaron a escuchar pasos que venían en dirección al cuarto — No tienes derecho a decidir quién está en mi vida y quién no.

— Es mucho mayor que tu, Camila, solo evite que te lastimara.

— Que traen? — pregunto Vicente entrando al cuarto.

— Y qué tal si no? — le respondí a mi papá.

— Y si sí?. Te hubieras de haber arrepentido de meterte con él.

La Princesa | I.A.G.SDonde viven las historias. Descúbrelo ahora