Capitulo 22.

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Pasaron varios días desde el rescate de la Princesa, las calles de San Luis apenas estaban terminando se ser limpiadas.

La familia Zambada habia reforzado la seguridad más que nunca, estaban armados hasta los dientes... Sabían que venían días difíciles y tenían que estar preparados.

Los Guzmán cada día estaban más cerca de dar inicio a la venganza que todos y cada uno estaban esperando... Por fin podrían vengar la muerte de su hermano.

Camila se estaba recuperando poco a poco de lo sucedido, más que el daño físico lo que la dejo más herida fue que una vez más abusaran de ella, y aún más que eso que ahora todos lo sabían, incluso la persona de la cual ha estado enamorada tantos años.

Entre Camila y Don Mayo las cosas estaban más tensas que nunca, pues a pesar de lo ocurrido y que Don Mayo no se encontraba con en el mejor estado de salud, Camila lo último que quería hacer era hablar con él, pues no podían salir de su cabeza la conversación que tuvieron su padre y su hermano momentos antes de que entraran la gente de los Beltran al rancho.

No podía creer que su propio padre fue el causante de que la persona que tanto le gustaba y de la cual ahora podía asegurar estar enamorada, la rechazara y se portará tan indiferente con ella.

A Iván lo habia visto poco, aunque había estado llendo seguido a ver cómo seguía Camila, la mayor parte de veces la encontraba dormida gracias a todos los medicamentos que estaba tomando por órdenes de un doctor, tanto para la deshidratación que tenía, como para el dolor causado por los golpes que había recibido  y también para que físicamente se recuperará del abuso que tuvo. Gracias a eso habían tenido muy poco tiempo de hablar, pues ya que eran pocas veces las que la encontraba dormida solo tenían conversaciones cortas, pues al tener tanta tensión y tanto trabajo al estar preparando la venganza contra los Beltran Leyva sin descuidar sus muchos negocios, no le quedaba mucho tiempo libre.

Y por otro lado, a varios cientos de kilómetros de distancia, el último cabecilla del cártel de los Beltrán Leyva que quedaba vivo estaba ardiendo de rabia mientras salía de su celda, cayendo en cuenta de la guerra que se avecinaba, pues lo peor no había acabado ya.. apenas estaba por comenzar.

Alfredo Beltran Leyva 'El Mochomo'.

La sangre me estaba hirviendo por dentro.

La muerte de mi hermano Hector no se iba a quedar así.

Los perros de Sinaloa la van a pagar muy caro, y de eso me encargo yo.

— Señor, esta en libertad — dijo la persona encargada de mi caso.

— Alguien de mi gente se encargará de pasarle sus honorarios — le dije.

— Ha sido un placer trabajar para usted, y no se olvide de mi cuando necesite algo en el ámbito legal.

Dicho esto salió de mi celda. Yo me quede de pie unos cuantos segundos repasando mentalmente lo que tenía planeado hacer.

- Capturar a Ismael.

- Meter presión a su familia hasta que no les quede más que sacar a Joaquin de la cárcel donde lo tienen viviendo como Rey.

- Capturar a Joaquin.

- Matar a cada uno de sus hijos frente a ellos.

- Acabar con ellos.

- Quedar al frente del negocio.

— Pan comido — dije en voz baja antes de salir de la celda con una sonrisa retorcida y dejarme guiar hacía la salida.

La Princesa | I.A.G.SDonde viven las historias. Descúbrelo ahora