— Esto hay que celebrarlo —dijo Miguel, después que los gerentes de “Mares” se fueron—. ¿Qué tal si vamos al Pub después de la oficina?
— Sí —contestaron todos a coro.
— ¿Y tú? —me preguntó Miguel.
— No, yo estoy cansada, vayan ustedes.
— Vamos, solo será un rato ―insistió.
― Si quieres yo te llevo a tu casa después —se ofreció Jorge..
Miré a Benjamín, estaba tenso.
— No, gracias.
— Vamos —dijo Miguel ajeno al malhumor del jefe—, así te relajas un rato, eres nuestra invitada estrella, gracias a ti podemos celebrar y, además, eres nuestra nueva líder.
— Sólo un rato —accedí de mala gana.
— Bueno, nosotros debemos preparar la reunión con los accionistas —dijo Benjamín saliendo de la oficina, yo lo seguí.
— ¿Vas a ir? —me preguntó molesto en el ascensor.
— Solo un rato, ¿y usted?
— No, tengo cosas que hacer.
Yo asentí y salí del ascensor.
— No te acostumbres —me dijo a mi espalda.
— ¿Qué? —me volví a mirarlo.
— Que no puedes pasarte la vida yendo de copas con tus compañeros de trabajo.
— ¿¡Por qué?! ¿Acaso mis horas fuera de la oficina también son suyas?
— Las 24 horas, Srta. Vargas, las 24 horas, no te olvides del contrato que firmaste.
Me volví molesta y vi a Marcela que miraba atemorizada nuestra “escena”.
Entré a la oficina guiñándole un ojo para que no se preocupara. No fuera a ser que llamara de nuevo a Verónica y a Adolfo.
— ¿Eso significa que no tengo permiso para ir? —puse toda la ironía que pude.
— Por hoy sí, por ser un día especial —contestó él de la misma forma—, solo por hoy.
— Entonces me amaneceré, tengo que aprovechar, ¿no?
— No, hasta una hora prudente.
— ¿Las cuatro?
— No.
— ¿Las dos?
— No.
— ¿La una?
— No.
— ¿Las doce como cenicienta?
— ¿Irás en tu auto?
— No sé, no me gusta manejar de noche —en realidad le temía a los estacionamientos.
— ¿Y cómo volverás?
— Jorge se ofreció.
— Él se pondrá a tomar alcohol, llámame, yo te voy a buscar.
— No es necesario.
— Sí, es necesario —dijo cortante.
— ¿Me está hablando en serio?
— No estoy bromeando.
La seriedad de su rostro me dijo que era cierto.
— ¿Tanto le molesta que sea el rostro de la cuenta de “Mares”?
ESTÁS LEYENDO
Extraño Destino
RomanceUna historia de amor, que ha sobrevivido al tiempo y a la muerte. Una novela de fantasía, de dioses antiguos y faraones, que nos muestra cómo la historia puede cambiar de un momento a otro. Esta es la primera parte de tres. Pronto viene "Extraño am...
