Capítulo 13.
Al llegar a casa para alistarme todos estaban despiertos, pero a diferencia de muchos días que iban y venían todos estaban en una increíble calma que no entendía, pues a estas horas cada uno iba rumbo a su lugar de trabajo.
- ¿Qué está pasando aquí? - pregunte al entrar.
- ¿Pasar de que o qué? - esa voz era inconfundible, Luis, siempre respondía.
- Todo está en un increíble silencio, pero más que silencio, todo está en paz, todos están quietos.
- Mmm básicamente cuando los días amanecen con lluvia el ritmo de vida aquí cambia, los muchachos no van a la escuela y los locales abren un poco más tarde.
- ¿En serio?
- Ujum, es como una tregua que nadie propuso pero que todos conocemos- Luis hizo una pequeña pausa me vio de arriba abajo- ¿Por qué estas mojada?
- Salí a correr.
- Eso lo sé, me refiero a ¿Por qué saliste a correr sola bajo la lluvia?
El tono en el que me preguntaba las cosas me decía mucho, sé que seguía con la duda, se que sabia algo y quería saber mucho más, pero no le contare nada sobre Charles, al menos no por ahora.
-Normal ¿No?
- No, no lo veo normal, nadie en su juicio saldría con lluvia, al menos no solo.
Al escucharlo solo reafirme lo que pensaba, Luis no descansaría hasta no sacarme la verdad de Charles o como el lo conoce, el chico manzana.
-¿Quieres preguntar algo Luis?- le dije intrigada, pues quería saber que tanto sabia.
- De hecho, no, solo que a veces eres rara, deberías alistarte, tu cabello está goteando- sin decir nada más se levanto del sofá y se perdió en alguno de los cuartos que había.
Aunque el día estaba en calma y parecía que iba bastante lento, por dentro sentía un torbellino de emociones, me sentía feliz, me sentí en casa, aunque solo salí a correr bajo la lluvia, Charles llevaba las cosas más allá, me hacia disfrutar de cosas tan pequeñas, de cosas que muchas veces quise hacer, pero no sabía por donde empezar o como disfrutarlas, evitaba sentirme feliz, amaba que él sacara mi lado más feliz, pensaba que yo sacaba el de él.
Los perros de la casa también estaban en aparente calma, estaban acostados por ahí o simplemente veían pasar a las personas de la casa, si el día permanecía así dudaba que trabajara con Mar, pues según lo que me decía Luis, todo se pausaba, más que todo por el transporte, era muy difícil para ellos trabajar bajo lluvia, me sorprendían esos detalles pues yo que venia de una amplia ciudad en la que lloviera o temblara, la vida seguía su mismo ritmo acelerado, en el que nadie paraba, es más caminaban más rápido de lo común.
Viendo el panorama pensé que el día seria más aburrido de lo normal, no encontraba que hacer, ya eran las diez am y no se veían señales de Mar por ningún lado. Aun así, llame a Charles con el pensamiento pues recibí un mensaje de él, agradeciendo mi compañía en esta fría mañana, fue así como nos pusimos hablar por chat de vez en cuando. Al medio día el día había cambiado de cara, Mar había llegado y me reafirmo la cancelación de cada actividad del día, sin embargo, entre charla y charla salían mejores planes.
- ¿Ali? - me saco de mi ensoñación, cuidadosamente.
- ¿Sí? - le conteste mientras la miraba.
- ¿Qué te parece si vemos alguna película y comemos alguito? – con mencionar las películas tenia toda mi atención, no había nada mejor que conocer a una persona por sus gustos cinefilitos.
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El jardín de los lirios
Fiksi RemajaDespués de vivir toda su vida en el mismo lugar, Alana y su familia pasan por situaciones que los llevan a cambiar su estilo de vida, algo que no pone de muy buen humor a Alana, pues siente que esta viviendo en una gran tormenta sin cesar, de la cua...