Abrí los ojos y miré al rededor, no sabía que hora era, así que tomé mi celular que estaba la mesita de noche, marcaban las 6:30 am. Me froté los ojos y mi mente me trajo esos recuerdos horribles, me reincorporé rápidamente sentándome en la cama y miré hacia la puerta, se encontraba cerrada.
Después bajé la mirada hacia mi cuerpo, me daba tanto asco, así que me puse de pie y me encaminé hacia el baño para meterme a la regadera, empecé a llorar pero traté de no hacer tanto ruido, no quería que de nuevo entrara el amigo de mi hermano.
Al salir me coloqué el uniforme, porque no quería estar más en esa casa, me arreglé un poco y salí de mi habitación cuidadosamente. Ni siquiera revise si mi hermano aún dormida, me imaginaba que tal vez ya se había ido, pero de todas maneras, tenía miedo de que regresara su amigo.
Abrí la puerta de mi casa y la brisa fría recorrió todo mi cuerpo, me regresé a mi habitación por otro suéter más grueso y ahora si, me encaminé hacia mi escuela.
En todo el transcurso, no me pude concentrar, hasta una chica de mi misma escuela me tuvo que hablar para que bajara del tren o si no, quien sabe hasta donde me iría.
Caminaba pesadamente, la luz del día me calaban en los ojos, ya me había acostumbrado a estar en la obscuridad. Agradecía que en el camino no me topé a ninguno de mis compañeros, hasta que, a lo lejos vi que Mina estaba tomando de la mano a Eijiro.
Detuve mi caminar, mis piernas no me respondían y mi corazón empezaba a doler, ¿por qué me tenía que estar pasando esto? ¿Por qué a mí? ¿Qué karma estaré pagando?
Observé la sonrisa enorme de Mina y sobre todo, llevaba el suéter de Eijiro, el mismo que me había prestado a mí. De pronto sentí frío, así que yo mismo me froté los brazos, caminé más rápido para ignorarlos y llegar al salón.
Cuando abrí la puerta, todos se me quedaron viendo y Mineta fue quien se me acercó rápidamente.
—Kaminari, ¿cómo te sientes? Debiste de quedarte más tiempo en casa—me miró preocupado.
—Estoy bien—fue lo único que respondí.
—Lo lamento mucho Kaminari. Debe de ser muy difícil para ti, pero recuerda que estoy para apoyarte.
—Gracias... Por cierto, vi a Mina con Eijiro, sabes si... —ni siquiera quería preguntar, mi corazón no estaba soportando tanto.
Mineta solo desvió la mirada nervioso, no le llegue a contar acerca de mis sentimientos, pero lo más seguro es que a estas alturas ya lo sabía.
—Kaminari—escuché la voz de Sero—¿Ya te encuentras bien?—colocó su mano sobre mi hombro, pero de repente los recuerdos de anoche regresaron a mi, así que me moví un poco brusco, no quería que nadie me tocara.
—Sí. Estoy bien—tal vez me vi muy grosero, pero en verdad, jamás en la vida quería que me vuelvan a poner una mano encima.
—Kaminari, hay algo que debes de saber—comentó desviando la mirada—Ashido y Kirishima... E-estan-...
—No me digas—lo interrumpí—ya me imagino.
En eso, sentí como alguien brinco hacia mi, me giré y vi el rostro de Mina, me abrazó para sonreírme. —Kaminari, que alegría verte, ¿estas bien? Lamentamos mucho de lo de tu mamá—me miró con compasión.
—Ya estoy bien—respondí serio. —Veo que al fin te le confesaste—dije en voz baja para que solo ella me escuchara.
—En realidad, fue él—me respondió en el mismo tono de voz que use.
—Me alegro—traté de sonreír, pero mi pobre corazón no aguantaba más esto.
Más tarde me encontraba comiendo con Sero y Mineta, ya que Bakugou estaba con Midoriya, y pues, Mina estaba junto a Eijiro.
—Debió ser muy difícil verlo, ¿verdad?—lo miré, no estaba dispuesto a hablar del tema—la persona que te gusta, con alguien más.
Mineta solo me miraba a mi y después regresaba la vista a Sero, pues todavía le debía una explicación, pero como mencioné, lo más probable es que ya lo supiera.
—Lo mismo te pasó, así que, nos entendemos—respondí, miré la comida que compré, realmente no tenía apetito, solo fui a la escuela porque tenía miedo de que el amigo de mi hermano se volviera a aparecer.
—Es triste ver como te lo quitan—suspiró.
—No—seguí con la vista en mi charola—ella no me quitó nada, él simplemente la eligió a ella.
—Tienes razón—volvió a suspirar.
—¿Por qué no se hacen novios?—dijo Mineta y ambos dirigimos la vista hacia él. Lo miré por unos segundos y después miré de reojo a Sero.
—No—negó ligeramente con la manos—¿cómo andaré con Kaminari? Ambos tenemos el corazón roto, él por Kirishima y yo por Todoroki, técnicamente estamos destrozados, no podemos tener una relación, seria nuestra perdición.
—O al menos intenten enamorarse.
—No, de mi parte no quiero enamorarme de nuevo. Solo sufro.
—Opino lo mismo—dije—necesito tiempo para mí. Además, no es fácil olvidar a alguien.
Para la salida, recogí mis cosas y empecé a caminar, pero Eijiro se me acercó. —¿Podemos irnos juntos?
Miré de reojo a Mina quien aún se encontraba guardando sus cosas, pero lo hacía lento ya que estaba hablando con Uraraka.
—Sí quieres—traté de sonar indiferente, los celos me estaban consumiendo. Se que estaba mal, no éramos nada más que amigos y así sería siempre.
Reanudamos el paso, hasta que Mina se acercó a nosotros y lo tomó de la mano.
—¿Nos vamos Kiri?—se pegó a su brazo.
—Pero... —me dirigió la mirada, y lo entendí. Simplemente no me elegiría a mi, jamás.
—Que les vaya bien—fingí sonreír, ya no dije nada más y salí del salón.
Era muy bueno para ser verdad. Nunca sería su prioridad, siempre sería Mina antes que todos; mi corazón y mi mente no estaban bien, me sentía cansado de todo, últimamente sentía que ya no encajaba aquí.
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El Diario De Un Chico Alegre
FanfictionEijiro tiene la llave del casillero de Denki, duda en si tomarlo, pero al final termina guardando dentro su mochila para leer lo que venía escrito.
