Regresaba a mi casa con los audífonos puestos, necesitaba distraerme en algo ya que toda la tarde me la pasé estudiando con Mineta en la mesa de algún local del centro comercial. Además de que casi no preste atención debido a que la imagen de Mina y Eijiro estaban en mi mente, no los podía sacar.
El ver como Eijiro le sonreía de una manera que jamás había visto, conmigo si se ríe y todo, pero no era lo mismo. Suspiré triste, mi corazón dolía mucho, un día de estos ya me hacía a la idea de que ambos estén en una relación.
Saqué las llaves de mi casa para entrar y me quité los audífonos para guardarlos en la bolsa de mi pantalón.
—¡Estoy en casa!—dije sin esperar respuesta, era costumbre mía avisar, la única que prestaba atención a eso era mi madre ya que mis hermanos estaban en su propio mundo.
Caminé hacia la cocina para asomarme y buscar a mi mamá, pero no se encontraba, supuse que estaría con mi papá, a veces salían a esta hora por el mandado. Así que subí hacia mi habitación y me cambié el uniforme por algo más cómodo, dejé mi mochila sobre la silla de mi escritorio y me lancé a mi cama para mirar el techo llevando mis manos detrás de la cabeza para usarlas de almohadas.
Estaba aburrido, no tenía tarea por hacer y ya había estudiado lo suficiente, necesitaba distraerme pero no quería entrar a mis redes, solo veía las indirectas que Sero le mandaba a Todoroki, ahora que estaba soltero. Sigo sin entender como es que le gusta, ambos son completamente diferentes y siento que si tuvieran una relación, Todoroki sería muy seco, yo pienso que esa fue la razón por la cual terminó con Iida. Pero bueno, solo espero que mi amigo sea correspondido, porque esto de tener un amor así, es muy triste.
Suspiré para después sentarme y mirar hacia la puerta, me pusé de pie y salí de mi habitación. Me dirigí a la de mi hermano, toqué su puerta pero no hubo respuesta. Tal vez aún no llegaba, a veces se quedaba más tiempo en la universidad para hacer alguna de sus tareas, así que me encaminé a la habitación de mi hermana, toque su puerta y esperé respuesta.
—Adelanté—escuché su voz y giré la perilla para abrir la puerta.
—¡Hermana!—dije muy animado entrando a su habitación y me senté en su cama—¿Qué haces?
—Estoy haciendo tareas—me respondió sin siquiera verme, ni siquiera cuando entré lo hizo. Bufé porque me parecía aburrida, ella siempre tan perfecta y portándose bien.
—Hay que salir, ya me aburrí.
—Ve tú si quieres, estoy ocupada—siguió escribiendo—o si no, dile a nuestro hermano.
—No esta, o eso creo. Toqué su puerta y no me respondió—miré al rededor de su habitación hasta que mi vista se centró en su mochila, había un pequeño cuaderno que sobresalía.
—O tal vez te está ignorando...—la escuché hablar pero no le presté atención, me puse de pie y me acerqué a su mochila tomando el pequeño cuaderno.
"Diario"
Era lo que decía en letras grandes, era de un color rosa con tonos morados, tenían muchos brillos y estrellas, era muy llamativo. Estuve a punto de abrirlo hasta que sentí que me lo arrebataron.
—¡Hey! ¡Eso no se hace!—me miraba molesta.
—¿Qué es?—pregunté con curiosidad.
—¿No sabes leer? Es mi diario—lo colocó en la mesa—y nadie puedo leerlo porque sería una falta de respeto—suspiró.
—¿Diario?
—Sí, ahí es donde escribo mis cosas—se relajó un poco y cruzó los brazos aún mirándome—ya sabes, mis secretos, como me siento y quién es el chico que me gusta—eso último lo dijo en un murmuro.
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El Diario De Un Chico Alegre
FanfictionEijiro tiene la llave del casillero de Denki, duda en si tomarlo, pero al final termina guardando dentro su mochila para leer lo que venía escrito.
