Capítulo 28 (Antepenúltimo capítulo)

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Danielle

Desconozco cuantas horas pasaron, nadie me dejó salir o me desencadeno, al poco tiempo de que Ays se fue, me dejaron un plato simple de comida, pan y frijoles, con un vaso de agua. Después de desayunar empecé a entrenar, pero no tanto como para cansarme, hoy es mi pelea definitiva con Erion y tengo que demostrar a todos que soy digna de quedarme, no soy una traidora. Estaba practicando golpes con el poste donde ataron la cadena que tengo en la pierna cuando alguien entró a la tienda, no me quise desconcentrar.

–Su majestad, –era Erion, al escucharlo mi golpe se desvió y termine golpeando al aire. –Todo está listo para su juicio, tengo que llevarla.

Bueno, es hora del show. Desenredo la cadena pero no me la quito, me indico con la cabeza el camino a tomar. Había poca gente, algunos me miraban disgustados, otros con tristeza. No podía culparlos, tenía todo para ser hallada culpable. Tengo algo de consuelo el que al menos no estoy sola.

Cuando llegamos al juicio, todos estaban callados. Vi a Sara, quien me veía con tristeza y enojo. Solo veía a Danna pero no al resto de las chicas y eso me dio un sabor amargo en la boca. No verlas acá, significa que se las llevaron ayer. Yun y Ays estaban parados frente a mí, ambos con expresiones serias. Erion estaba detrás mío.

–Princesa Danielle Elizabeth Phrys II, se te dio la bienvenida a este campamento bajo el nombre de Lia, se te dio cobijo, techo y alimento, sin mencionar que se te ha enseñado a pelear bajo nuestra jurisdicción. –Empezó a decir Yun, tenía la mirada más que seria y su voz se notaba enojada. Claro que no dirá que sabían de mi identidad todo este tiempo. –Aunque desde un inicio se demostraba tu torpeza, se te vio iniciativa y potencial para ser una de las mejores guerreras. Sin embargo, no solo casi matas a dos de los mejores guerreros de la rebelión, sino que se te acusa de traición contra la causa, advirtiendo al enemigo sobre nuestra ubicación para nuestra captura y posible muerte. ¿Cómo te declaras ante esta acusación?

El ambiente estaba tenso, nadie quería emitir algún sonido, sé que debería declararme culpable, los planes de Ays suelen ser infalibles. Pero el que me declare culpable frente al pueblo, por un delito que no cometí deliberadamente, me parece injusto. Tome aire, enderece la postura y con un tono igual de serio y cortés que el de Yun, respondí.

–Me declaro culpable, sin embargo, esas acciones no las realice deliberadamente, en ese entonces había acordado con un amigo de hacer un memorial dedicado a la familia fallecida en el castillo, acuerdo que hasta el día de ayer había olvidado por completo. Respecto al envenenamiento, fue un descuido de mi parte.

–Jefe, quisiera intervenir respecto al caso. –Se escuchó la voz de Maurine, quise voltear a verla, pero Erion me lo impidió.

–Denegado, se habló lo que se tenía que hablar. –Dijo Yun, tenía la mirada oscura y la mandíbula apretada, como si le costara decir lo que en verdad piensa. –Su majestad, la confianza en este movimiento es un ornamento de cristal. Usted rompió esa confianza, la hizo añicos poco a poco. Gracias a su advertencia al enemigo, perdimos la mayoría de nuestros amigos, compañeros y familiares. Su estatus la libera de la condena principal, sin embargo, se le dará una oportunidad más para reivindicar su valía. –Los murmullos se hicieron presente, trague saliva porque ya se a donde va esta perorata.

–Bajo la tradición de selección y como condena final. Usted tendrá que pelear con quien le fue asignado para demostrar que usted puede quedarse. –Se que se refiere a la pelea con Erion y estoy lista. –Después de la pelea, se decidirá cómo proceder con usted. ¿Alguien tiene alguna objeción?

Preguntó en voz alta, esta vez sí pude voltear y todos tenían una mirada emocionada, casi tétrica. Solo Maurine, Sara y Danna estaban con la mirada preocupada.

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