'Si la Luna dejara de brillar...
Luan se marchaba en menos de una semana. Dicen que la historia tiende a repetirse, ¿nos pasaría eso? Luan había dicho que no pensara mucho en eso y aun así me pasaba pensando en que si con su exnovia no logro que funcionara, ¿por qué sería distinto para nosotros?
Los últimos días me he quedado en su casa, aprovechando cada segundo para estar juntos. Odiaba ver los calendarios y más el que tenía en su pared con la fecha de su vuelo marcada en rojo, parecía que se reía de mis intentos por ignorar nuestra pronta separación. Era un recordatorio constante de la realidad.
Tampoco fue que pudiera tener muchos momentos de alegría momentánea, el ambiente estaba tenso. Todos nos esforzamos para poner una sonrisa y seguir, Luan más que nadie. Algunas noches lo escuchaba sollozar en el baño, cuando creía que nadie lo veía, quería consolarlo, pero lo mejor era que gozará de esos momentos de tristeza, solo lo consolé una noche, la última juntos y fue porque me senté a llorar con él.
Cuando el día llegó, era más frío de lo esperado para estar a mediados de agosto. Maldito calentamiento global. Ni siquiera el clima podía estar a mi favor.
Acostado a su lado, logre entender porque el primer día que dormimos juntos me pidió que me quedara, quería seguir sintiendo el calor de su cuerpo, mi cabeza hundida en su pecho sintiendo su embriagante olor a café que no importaba si no había ido a trabajar por alguna razón siempre lo tenía. Moka se fue a acurrucar en medio de nosotros haciendo que me tuviera que separar de él, parecía que tampoco quería abandonar ese instante. Me esforcé por tratar de apreciar todo lo que pudiera con mis sentidos, hasta que me perdí en la vista, no puedo decir por cuánto tiempo lo estuve viendo hasta que despertó.
Después de ese momento las cosas empezaron a ser en cámara lenta y a la vez tan rápidas para no sentir que las estaba disfrutando del todo.
La última cosa que Lua hizo en su casa fue entregarle su alma a Anning. Quito el letrero con su nombre de su estudio para reemplazarlo con uno morado con el nombre de Anning que había hecho días atrás, mientras le entregaba la llave de su estudio le dijo: "espero que igual que yo, puedas construir buenos recuerdo aquí, adentro están mis guitarras, bueno, ahora son tuyas, cambie el color de-" antes de que pudiera terminar Ann lo abrazó y lo cubrió de lágrimas, que no cesaron incluso cuando estábamos en el aeropuerto.
Su estudio, sus guitarras, eran su alma. La única que le haría compañía al otro lado del mundo fue Éter. De la cual días antes me había adueñado para cumplir una misión, Luan había visto un video de un chico pintando el golpeador de una guitarra, no quería hacerlo, esa guitarra es demasiado sagrada, aun así insistió hasta que lo hice. Me inspire su disco favorito: GABRIEL de Keshi. Le entre el resultado final antes de salir, la vio, dio una sonrisa, me beso y puedo jurar que lo vi como una débil lágrima se escapaba de sus ojos.
Fuimos a comer a Ocean's Eleven, May insistió en que lo hiciéramos, lo pasamos ahí hasta que llegó la hora y todos lo acompañamos hasta donde la limitante puerta de embarque nos lo permitió.
Nuestro último verano llegaba a su fin. Comenzó por despedirse de Sun, lo abrazó y le dijo que cuidara las plantas en su ausencia, a pesar de los intentos de Sun, las lágrimas brotaron de sus ojos; su madre solo le dio un fuerte y seco abrazo para continuar con su hermana; ella quería decirle tanto, pero sus lágrimas se lo impedían, ninguna de sus palabras eran comprensibles, Luan también lloraría en este momento si no fuera porque no quería que ella lo viera llorar, la abrazó para consolarla, le dijo que se cuidara y si algo sucedía le llamara y tomaría el primer vuelo de regreso, ella, por el contrario, le aseguro que estaría bien y que cuidara bien de Moka; para terminar se acercó a mí. Ninguno de los dos encontraba las palabras correctas, se acercó, con voz cortada y temblorosa dijo:
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Caramel Macchiato
RomansaAsteri es alguien simple y que no sabe muchas cosas, aunque si de algo está seguro es que ODIA EL CAFÉ, pero un día por azares del destino ese odio lo hace conocer a Luan un barista que lo hará cambiar su percepción del mundo. ¿Hasta dónde podrá lle...
