33. ¿Nuevas posibilidades?

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| Adara |

Joder, esto tiene que ser una puta broma.

Realmente tiene que serlo, porque me niego a aceptar que me asignaron en un club de la lista de actividades extracurriculares del que no quería ser parte.

1 de Agosto, el día donde comienzan las actividades, es decir, hoy y para colmo es lunes.

En el instituto es obligatorio participar en estas cosas, todo fuera del horario académico regular.

En cuanto me informo de esto, me retiro del stand de Actividades Complementarias Obligatorias. No es que no me guste, ¿pero por que debía tocarme el club de teatro? Preferiría mil veces ser emisora de radio escolar, actividades relacionadas con festividades o el club de debate.

Busco a Victoria y a Iris con la mirada en este montonazo de gente acumulada en el salón de actos, en donde estaré últimamente.

Solo veo a Evander y me acerco rápidamente a él.

—Evander —digo una vez que estoy frente a él, con la respiración en cualquier lado.

—Estás arrasando con todo a tu paso. ¿Te encuentras bien, tornado? —bromea Evander.

—Lo estaba, hasta que vi tu rostro, tarado —río abiertamente, dándole un pequeño empujón.

—Ya —dice riendo—. ¿En qué club te asignaron?

—¿A ti? —Me cruzo de brazos, cambiando los roles.

—Artes visuales.

—Que casualidad, estamos en el grupo de actividades artísticas porque a mí me otorgaron teatro. —Muerdo el interior de mi mejilla.

—Entonces nos veríamos más de lo que gustaría —sonríe.

—Lamentablemente. Quería que me dieran otras.

—Tu siempre queriendo otra cosa a lo que te dan, Adara.

Rodo los ojos —. Por algo será.

—Tienes suerte, porque yo comienzo hoy, y luego vuelvo el miércoles —informa.

Bufo—. Yo también debo venir el miércoles. Para ya de perseguirme, por favor —río.

—Que interesante —habla para luego dedicarme una mirada rápida de arriba abajo.

—¡Adara! —gritan Victoria e Iris pasos detrás de Evander.

—Debo irme. Te veo luego —me marcho.

Me dedica una sonrisa para irse también —. Éxitos, Tinker Bell.

—¿Dónde estabas? —exclama la pelirroja.

—Buscándolas. —Pongo mis manos en mis caderas.

—Es evidente, por qué yo te vi sonriendo con Evander —comenta Vicky con un gesto de rendición.

Niego con la cabeza, riendo. —¿Qué les entregaron a ustedes?

—Consejo estudiantil y periódico escolar. —Sonríe forzadamente Victoria.

Ladeo la cabeza al no entender por qué tiene dos señaladas.

Vicky lo nota—. Había pedido si podía cambiar de consejo estudiantil porque no me agrada y me asignaron otro, hijos de puta. —Balancea los brazos.

—Ciencias ambientales, y la verdad es que me gusta —admite—. ¿Y a ti?

—Club de teatro.

—Eso suena fantástico. Ya quiero verte participar en alguna obra importante, como Romeo y Julieta. ¿Quién será tu Romeo?

Amor Entre Mentiras Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora