El apartamento apropiado para al menos diez personas a la vez, se había vuelto una diminuta, pero potente granada.
Tres mujeres en una misma habitación. No había salida.
Una Bombera.
Una Militar.
Una Wakung.El juego de miradas de Calle divagaba entre Poché y Liz.
¿Qué hacía Poché en el apartamento? ¿Por qué su mirada era fría y su semblante lucía apagado? ¿Por qué había traído una bolsa que parecía no querer soltar? ¿Por qué Poché había llegado a las diez de la noche sin avisar?
¿Por qué Liz apretaba su puño izquierdo? ¿Por qué Liz miraba de forma retadora a Poché?
-¿Quieren agua?
Calle se atrevió a romper el silencio y ambas chicas voltearon a verla a la vez.
-Sí/No -La respuesta al unísono hizo que Calle tragara profundo.
Calle rodeó la mesa del comedor para llegar a donde tenía el agua rozando en el acto el hombro de Poché sintiendo un frío eléctrico que emanaba de ella.
-Poché... estás helada. ¿Dónde estabas? -Calle se detuvo y volteó a mirar a la mujer de ojos verdes. -Te traeré algo para que te abrigues.
A Calle se le olvidó el agua que Liz había aceptado en tomar y fue directa a su habitación para buscar un abrigo y regresó casi al instante.
-Te puedes enfermar Poché. ¿Dónde estabas? Cualquiera diría que estabas en Alaska. -Calle hablo mientras se acercaba y extendía su abrigo.
-Yo... solo...
Po sabía que era imposible que Calle supiera dónde había estado. Pero , ¿cómo sabía que había estado allí?
-Solo tuve que llevar a dos clientes a un lugar frío. Me pidieron un viaje muy lejos... -Un viaje sin regreso.
Po relajó su semblante y tomó el abrigo que Calle le ofrecía. Aunque no le molestaba la baja temperatura, igual era apropiado calentar de manera humana su cuerpo.
-¿Qué haces aquí?
Liz habló sin dejar de mirar a Poché como si estuviera analizándola.
-Yo vine a traer... un regalo.
Poché, tras unos diez minutos, por fin había soltado sobre la mesa la bolsa que había aguantado tanto tiempo.
-¡Uy! ¿Qué me trajiste? -Calle sonrió y se acercó a la mesa.
-Pero no son horas de venir al apartamento de una mujer. -Liz volvió a hablar mientras ponía sus dos manos sobre la mesa de forma retadora.
Calle ignoró todo a su alrededor tan pronto vio el contenido de la bolsa. Su rostro cambió de curiosidad a asombro.
¿Cómo?
¿Cómo era que Poché supiera cuáles eran sus papitas favoritas?
-Supongo que no es usted quien debe cuestionar mi horario de visita. En todo caso... -Poché sonrió al ver como Liz hacía una mueca de disgusto. -La propietaria del apartamento debe ser quien haga el reclamo.
Callé sacó una bolsa de papitas y la abrió para de inmediato comer una.
-La propietaria es MI novia. -Liz se acercó a Calle.
-Los seres humanos son curiosos. Es curiosa tu forma de marcar territorio, pero debo decir que no serías un rival si diera el caso de que... -Poché observó a Calle a los ojos. -Que ella fuese mi hogar.
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Warakung
FanfictionLa búsqueda de la humanidad por expandir conocimiento los llevó a descubrir un nuevo planeta. Calle y Poché son amigas desde la infancia, pero deben alejarse cuando sus cometidos comienzan a interferir en sus destinos. La maldad acecha a la bombero...