*Narrnia haciendo un pequeño acto de aparición para decirle a la pipol hermosa que trabajar doce horas diarias no le dan tiempo pa' nada y más que ahora que volvió su otra compañera, pues la otra volvió a irse porque tuvieron que operarla de emergencia... tres empleados para doce horas diarias los siete días 😎, pero bueno.
Voy a hacer lo posible para actualizar más seguido, pero viendo todo... serán capítulos cortos así como el de hoy. No puedo cumplir ni con actualizar diario🥺 ni con capítulos de mas de 2,000 palabras... mi dispiace pipol, les he fallado.**¿Cómo están todeishons? ¿Ya comieron? ¿Han tomado H2O? ¿Ya se vieron al espejo y se dijeron "cosa hermosa, cosita bien hecha"?
....
Po suspiró, quería ir y terminar la misión para volver a su hogar.
Pero el recuerdo de aquella niña castaña se hizo presente, ¿esa niña seguiría siendo igual de terca y confiada?
Po no lo sabía bien, pero quería volver a la Tierra y ver a aquella niña. Solo verla, saber cómo había evolucionado. Saber si había conseguido nuevos amigos.
Aunque Po no tenía amigos, durante su estadía en la Tierra con Calle había aprendido que tener amigos era importante. Un amigo era como un compañero de filas, ese compañero que te iba a dar la mano cuando le necesitaras y esa persona a la cual le podrías confiar la vida si así fuese necesario. También era esa persona con la que podías reír, llorar, obligar a ir de compras, obligar a vestirse como tú o cosas de esas típicas según Calle.
-Horrenda, ¿seguirás siendo una niña? -Po murmuró mientras se subía a su nave y al tocar el botón plateado la nave se encendió. -Yo no soy una niña humana... no tengo razón para volver a caer ante ella. Ahora tengo una misión más importante.
La nave despegó y atrás quedó un preocupado Seb.
Él sabía bien sobre los misterios de la Tierra. Él sabía bien sobre los humanos. Él sabía bien sobre las tentaciones humanas. Él sabía que Po sentía. Él sabía que Po tenía un lado humano y podría caer fácilmente.
Con un chasquido, Seb apareció frente a Ta quien simplemente negó con la cabeza.
-No podemos dejar que ella vaya a la Tierra. -Seb se cruzó de brazos.
El tono en su voz era uno de angustia, aunque su apariencia seguía siendo la de un estilizado científico.
-Lo sé, la Tierra puede ser algo con lo que ella no podrá. Muchos hemos caído en sus tentaciones.
-No, con la Tierra no pasa nada. Se trata de las tentaciones humanas. Sabemos que Po no es normal, es mitad... humana. Va a tener mil conflictos si llega a coincidir con su hogar. -Seb se acercó a la camilla donde Ta permanecía sentada.
-Los conflictos que tendrá con su hogar no son nada. El Rey la va a encarcelar como a mi... la va a privar de vivir, va a hacer que se prive de vivir o en el peor de los casos, la convencerá de seguirlo. -Ta levantó la mirada y tomó la mano de Seb entre las suyas. -Po es un arma mortal. Para la dos razas lo es... el Rey no debe saber sobre ella.
Seb analizó cada palabra de Ta y asintió.
-¿Lo mejor es que encuentre su hogar? Así se volvería una Serena y dejaría a un lado la rebeldía. -Seb murmuró mientras analizaba las rápidas posibilidades en su mente. -El hogar es todo en cada ser, hogar es estabilidad. Todos tenemos un hogar... Po es mi hogar. -Seb miró con cautela a Ta ante esa última frase, pero Ta solo sonrió a medias. -Si Po encuentra su hogar antes que evolucione en toda su capacidad... entonces no será un peligro.
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Warakung
Hayran KurguLa búsqueda de la humanidad por expandir conocimiento los llevó a descubrir un nuevo planeta. Calle y Poché son amigas desde la infancia, pero deben alejarse cuando sus cometidos comienzan a interferir en sus destinos. La maldad acecha a la bombero...