Capitulo #1: Warakung

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El deseo por descubrir lo que hay más allá, llevó a un grupo de científicos hasta Warakung.

Un planeta nunca antes visto. Un planeta totalmente desconocido donde habitaba una raza muy parecida físicamente a los humanos. Una raza con suma inteligencia y con un sin número de habilidades que hacían que la raza humana cayera hasta lo más bajo en la cadena alimenticia, en la cadena del poder.

En las ciudades no necesitaban parámetros, leyes o normas que seguir, todos sabían lo que debían hacer. La armonía reinaba entre todos.

Los niños jugaban mientras que los adultos trabajaban.

Labores dedicadas a la agricultura, electricidad y tecnología. Con solo esas tres ramas, el planeta entero se mantenía firme y sin necesidades.

Con la agricultura se alimentaban y alimentaban a los animales, no necesitaban cocinar, ellos comían directamente de las cosechas.

Con la electricidad mantenían viva a las ciudades para no sucumbir en total oscuridad. No había sol, la luminosidad del planeta era proporcionada por pequeñas partículas que se incrustaban en los troncos y raíces de los árboles, en los techos de las cavernas y en los pequeños árboles que decoraban los senderos. Un planeta oscuro iluminado por pequeñas partículas anaranjadas.

Con la tecnología creaban nuevos aparatos para complementar las necesidades del planeta. Desde armas avanzadas hasta ropa que se desvanecía en el propio cuerpo y aparecían cuando el ser lo quería o necesitaba.

El Rey de Warakung pudo ver desde kilómetros a la nave desconocida que llegaba a su planeta. Una sola mirada bastó para dar la orden a los guardias.

Fieles a su labor, los guardias eran los seres más temidos. Marcaban la defensa de todo y todos los habitantes en el planeta. No importaba el tamaño de los guardias, todos eran un peligro para cualquier grupo que pisara Warakung.

Para cuando la puerta de la nave plateada se abrió, ya los guardias esperaban atentos a esos nuevos visitantes.

-¿Lo logramos?

-Hemos llegado. Hemos logrado lo que nadie creyó.

-Capitán, el gobierno estará muy orgulloso. Esto es hacer historia de forma drástica.

-Lo sé, volveremos a casa como héroes.

-Su esposa debe esperarlo ansiosamente.

-Hay que movernos, muchachos. Debo regresar, quiero estar cuando mi hija vaya a nacer.

Wa escuchaba con atención la conversación entre los siete tripulantes de la nave.

-Humanos. -Concluyó en un murmuro.

El primer tripulante bajó con cuidado las pequeñas escaleras mecánicas con un aparato desconocido para los guardias, quienes por instinto llevaron su mano derecha hasta sus cinturones de armas.

El primer tripulante alzó el pequeño aparato y un par de segundos más tarde, volvió a entrar a la nave.

-Es seguro. Hay oxigeno puro y seguro para nosotros.

El primer tripulante volvió a salir, pero esta vez seguido por cinco humanos más.

-¿A qué vienen?

-Debemos esperar. No parecen ser una amenaza urgente. -Wa murmuró.

El grupo de guardias siguió de cerca a los humanos quienes habían bajado con algunos maletines metálicos mientras que otros observaban los alrededores.

WarakungDonde viven las historias. Descúbrelo ahora