ZOOLÓGICO 1

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POV BECK

Bajamos del auto con la energía desbordante de las niñas; parecía que hubieran recargado todas sus baterías durante el trayecto. Mientras Freen se dirigía a comprar las entradas, mi misión era una sola: contener a 10 terremotas ansiosas por explorar el zoológico.

Milk y Love, tomadas de la mano, daban pequeños saltitos en el mismo lugar.
Milk—¡Mira, Love! ¡Árboles grandes!
Love—¡Y animales! ¡Quiero mono!—balbuceó mientras tiraba de la mano de Milk hacia la entrada.

Char y Engfa estaban sentadas juntas en la carriola doble, pero no dejaban de señalar todo lo que veían a su alrededor.
Engfa—¡Allí, Char! ¡Grande!—dijo apuntando a un cartel con la imagen de un elefante.
Char—¡Yo quiero elefante! ¡Grande, grande!-

Ize y Marissa, las "exploradoras" del grupo, ya estaban tratando de gatear fuera de la pequeña manta que había colocado en el suelo para mantenerlas ocupadas.
Marissa—¡Pa! ¡Pa!—gritaba emocionada mientras señalaba las hojas caídas del suelo.
Ize, apoyándose en Marissa, añadió:
Ize—¡Yo hojas! ¡Más!-

Mientras tanto, View estaba en mis brazos con su cobijita, observando todo con una mezcla de curiosidad y cautela.
View—Mami, ahí... ¿Seguro?—susurró, señalando con un dedo la entrada llena de gente.
Beck—Sí, amor. Todo está bien. Freen ya viene con las entradas, y vamos a ver muchos animales lindos-

Yoko, siempre la traviesa, estaba de pie a mi lado, jalándome del pantalón.
Yoko—¡Mami, quiero ver! ¡Bonito! ¡Ahora, ahora!-

Faye, por otro lado, había encontrado una ramita en el suelo y estaba golpeándola contra su carriola, como si fuera una batería.
Faye—¡Bang, bang! ¡Yo música!—dijo con una sonrisa traviesa.

June, con su muñeco de trapo en la mano, observaba a sus hermanas con una mezcla de diversión y tranquilidad.
June—Mamá, ¿todas locas?—balbuceó, mirándome con sus grandes ojos curiosos.
Beck, soltando una risita, respondí:
Beck—No locas, amor. Solo... muy emocionadas-

Freen regresó en ese momento, con las entradas en la mano y una expresión mezcla de orgullo y exasperación.
Freen—¿Cómo lo haces, Beck? Esto parece un zoológico fuera del zoológico-

Beck—Es un talento innato—dije, bromeando mientras le pasaba a View para que pudiera sostenerla un momento.

Freen, cargando a View y dándole un beso en la frente, anunció:
Freen—¡Bien, terremotas! ¡Entramos! Pero recuerden, mami y mamá tienen ojos en la espalda, así que nada de travesuras-

El grupo respondió con una mezcla de risas, balbuceos y gritos emocionados.

Apenas cruzamos la entrada del zoológico, nuestros planes dieron un giro inesperado. Milk, con sus ojitos brillando, señaló un peluche gigante de jirafa que estaba en la vitrina de una tienda de souvenirs y, sin dudarlo, empezó a caminar hacia él con una determinación que jamás había visto.

Milk—¡Mío, mamá! ¡Jirafa!—balbuceó, tirando de mi pantalón para que la siguiera.

Freen y yo intercambiamos una mirada resignada. Entrar a la tienda era un riesgo, pero con Milk ya tan encariñada con el peluche, no podíamos decirle que no.

Beck—Bueno, chicas, vamos a entrar, pero sin desorden, ¿sí?—dije, aunque sabía que era más un deseo que una realidad.

Al cruzar la puerta, todas las niñas se quedaron maravilladas. Había colores por todas partes: peluches, camisetas, gorras y hasta pequeños accesorios de animales.

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