FESTIVAL

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POV FREEN

Después de todo el caos de los últimos días, finalmente llegó el día de descanso. Decidimos no hacer nada más que relajarnos, comer hasta reventar y ver películas. Nadie quería salir al exterior ni mover un dedo, lo que, honestamente, era justo lo que necesitábamos.

La casa se llenó del sonido de las risas y los murmullos mientras elegíamos qué ver. Las chicas, acomodadas de manera estratégica en todos los rincones de la sala, se disputaban el control remoto como si fuera el último pedazo de pizza en una fiesta. Entre debates sobre qué película ver y quién estaba ganando en el duelo de snacks, la tarde pasó rápidamente.

Beck, sosteniendo una bolsa de palomitas con una mano y un refresco en la otra, dejó escapar una carcajada.

Beck—Si seguimos comiendo así, vamos a necesitar una ambulancia para todas-

Milk, que se había acurrucado junto a Love, levantó una ceja.

Milk—Yo diría que si seguimos comiendo así, al menos podemos hacer una maratón de "los peores errores alimenticios". Nada que ver con películas de terror, pero definitivamente con terror al abdomen-

Faye, con los ojos brillando por la broma, se unió a la conversación.
Faye—La única que tiene el derecho de quejarse de la comida es Love. Mira que se atragantó con las papas fritas antes de que siquiera termináramos la primera película-

Love, levantando las manos en señal de inocencia, sonrió.
Love—¡Yo solo quería que mi estómago entendiera lo que mi mente ya sabía: las papas son el alma de este día! No es mi culpa que haya una oferta de "comida ilimitada"-

Después de las películas y los debates interminables sobre si apagar la luz durante las de terror (spoiler: nadie lo hizo), Engfa tuvo su gran idea.

Engfa—¿Qué les parece si hacemos un juego? Cada vez que alguien se ría por algo que no sea una broma, tiene que hacer un reto. ¡Va a ser divertido!-

De inmediato, las chicas se animaron. Aunque, para ser justas, la definición de "divertido" de Engfa solía incluir retos que iban desde vergonzosos hasta absolutamente ridículos.

Char, con una sonrisa burlona, se cruzó de brazos.
Char—¿Qué tipo de retos estamos hablando? Porque si son cosas como bailar salsa en el pasillo, estoy dentro. Pero si es algo como limpiar la cocina, paso-

Engfa, con una expresión inocente que claramente no era sincera, respondió.
Engfa—Nada grave, solo cosas pequeñas... como, no sé, cantar el himno nacional con la boca llena de malvaviscos-

Las chicas se miraron entre sí, y fue Faye quien rompió el silencio.
Faye—¡Estoy dentro! Pero quiero que quede claro que no tengo la culpa si gano todas las rondas-

Milk, sonriendo mientras se acurrucaba junto a Love, murmuró.
Milk—Claro, porque tu risa explosiva no va a traicionarte en absoluto-

Love, dándole un suave codazo, añadió.
Love—Yo voto porque los retos incluyan cosas más interesantes, como confesiones. ¡Eso siempre pone nerviosa a Faye!-

Faye, fingiendo indignación, respondió rápidamente.
Faye—¡Oye! Yo no tengo nada que confesar... por ahora-

El juego comenzó con algo simple: tratar de mantener la cara seria mientras veíamos videos graciosos en el teléfono de Yoko. Beck fue la primera en fallar. Estalló en carcajadas cuando un gato en el video intentó saltar, falló, y quedó atrapado en una cortina.

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