TETE

601 68 1
                                        

POV BECK

Después de todo el desastre que vivimos con las niñas, por fin logramos que durmieran una siesta, lo cual sentí como la mayor victoria en semanas. Aproveché la oportunidad para subir y cambiarme, ya que mi ropa estaba completamente arruinada: papilla, orines de Love, y algo que todavía prefería no identificar.

Mientras me quitaba el brasier, sentí unas pequeñas manitas en mis muslos. Miré hacia abajo, esperando no encontrarme con una alucinación producto del cansancio, pero no. Era real: Yoko estaba ahí, mirándome con esos ojitos grandes y brillantes.

Yoko—¡Quiero! —exclamó, apuntando directamente hacia mi pecho desnudo.

Mi cerebro tardó un segundo en procesar lo que acababa de decir.
Beck—¿Qué quieres, Yoo?-

Yoko—Eshe... ¡tuya! —dijo mientras intentaba escalarme como si fuera un árbol.

Beck—Yoko, cariño, no. Yo no tengo leche—intenté explicarle, cubriéndome rápidamente con una toalla.

Yoko—¡Sí! Ahíiii—dijo con una sonrisa triunfante, señalándome como si hubiera descubierto un cofre del tesoro.

La cargué, pensando que podría distraerla con algo más. Pero no. En lugar de conformarse, decidió poner sus pequeñas manos en mi pecho, completamente decidida a reclamar lo que creía suyo.

Beck—¡Yoko, no! Esto no es un buffet. ¿Por qué me haces esto?—exclamé, intentando alejar sus manitas.

Yoko—¡Teté! ¡Teté!—gritó emocionada, convencida de que había encontrado la solución a todos sus problemas.

En ese momento, escuché pasos apresurados en el pasillo. Antes de que pudiera procesarlo, Freen apareció en la puerta, claramente atraída por el escándalo.

Freen—¿Qué está pasando aquí?—preguntó, y luego se quedó paralizada al ver la escena: yo, semidesnuda, sosteniendo a Yoko, quien tenía ambas manos bien plantadas en mi pecho y una expresión de completa satisfacción.

Freen explotó en carcajadas, agarrándose el marco de la puerta para no caer.

Freen—Beck... ¿qué estás haciendo? ¿Es esto tu nueva vocación?-

Beck—¡No me juzgues! ¡Yoko cree que soy su teté! Estoy intentando explicarle que no tengo leche, pero parece que no me cree—repliqué, sintiendo cómo el calor me subía al rostro.

Freen, secándose una lágrima de risa, se acercó y tomó a Yoko en brazos, quien protestó como si le estuvieran quitando el premio mayor.

Freen—Ven aquí, pequeña pirata. Vamos a buscar tu biberón antes de que Beck se dé de baja del club de mamás improvisadas-

Yoko—¡No! ¡Teté!—protestó, estirando sus manitas hacia mí mientras Freen se la llevaba.

Me dejé caer en la cama, suspirando profundamente.

Beck—Esto es oficialmente lo más extraño que me ha pasado en la vida-

Desde el pasillo, Freen gritó:
Freen—¡Bienvenida al club de las mamás en apuros! ¡Espero que te quedes un buen rato-

Tras sobrevivir al "incidente teté" y finalmente lograr que todas las bebés comieran sin iniciar una guerra, Freen y yo nos sentamos en la sala, agotadas. Ling y Orm, que habían regresado con más suministros, intentaban distraer a las pequeñas con juguetes y canciones infantiles.

VeranoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora