ZOOLÓGICO

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POV BECK

La noche había caído suavemente sobre la playa, tiñendo el cielo de un profundo azul estrellado. Apenas nos dimos cuenta del paso del tiempo entre risas, gritos y carreras detrás de las niñas. La brisa fresca se mezclaba con el sonido de las olas, y las pequeñas, agotadas después de un día tan lleno de aventuras, comenzaban a calmarse.

Freen, con una sonrisa tranquila, se acercó a mí mientras recogía las bolsas vacías de snacks.
Freen—¿Qué te parece si nos quedamos un poco más? Podríamos hacer una fogata y asar malvaviscos, como algunas de las familias que están aquí. Sería un buen cierre para el día-

Asentí, mirando a las niñas. Algunas ya parecían listas para irse: Yoko estaba sentada junto a View y June, todas con los ojos entrecerrados, observando cómo Engfa intentaba hacer un castillo de arena con más entusiasmo que habilidad. Milk y Love estaban abrazadas en la orilla, compartiendo el osito de Milk, y Faye y Char aún correteaban a una gaviota que probablemente ya estaba arrepentida de acercarse tanto.

Beck—Me parece perfecto. Pero si las pequeñas terremotas deciden revolcarse en la arena mientras hacemos esto, te tocará bañarlas otra vez-

Freen soltó una carcajada suave, agarrando uno de los troncos que había cerca.
Freen—Trato hecho. Pero si la mitad se queda dormida en la fogata, te toca cargarlas al auto-

Comenzamos a armar la fogata. Freen, siempre eficiente, consiguió que el fuego prendiera rápidamente mientras yo organizaba las cosas. Saqué un paquete de malvaviscos y unos palos improvisados que encontramos cerca. Las niñas nos miraban con curiosidad, algunas más despiertas al notar el fuego.

Beck—¡Bien, pequeñas! ¿Quién quiere malvaviscos?—dije levantando el paquete como si fuera un premio.

Engfa, que parecía tener una energía infinita, levantó las manos y gritó.
Engfa—¡Yo! ¡Yo, dulce!-

Faye se unió, corriendo desde la orilla y casi tropezando en el proceso.
Faye—¡Faye quiere! ¡Faye come!-

Las demás comenzaron a acercarse poco a poco, aunque Yoko, siempre más tranquila, se sentó junto a Freen y balbuceó con una voz somnolienta.
Yoko—Yo... uno, mamá-

Freen la miró con ternura y le dio un suave beso en la frente antes de prepararle uno.
Freen—Claro que sí, princesa. Pero solo uno, que ya casi es hora de dormir-

Mientras las niñas intentaban asar los malvaviscos, el caos no tardó en llegar.
View, sosteniendo un palo con un malvavisco, lo dejó demasiado cerca del fuego y este se prendió. Sus ojos se abrieron como platos y comenzó a agitarlo desesperadamente.
View—¡Fuego, Jun! ¡Fuego!-

June, que estaba a su lado, comenzó a reír a carcajadas mientras intentaba ayudarla, aunque terminó tirando el suyo al suelo.
June—¡Jun apaga! ¡View loco!-

Milk y Love, sentadas juntas, no estaban muy interesadas en los malvaviscos. En lugar de eso, jugaban con el osito, compartiendo pequeñas risas mientras Milk se recostaba sobre Love.
Milk—Osito... lindo.-

Love, asintiendo, respondió con una sonrisa.
Love—Sí... lindo-

Engfa, siempre la protagonista del caos, decidió probar algo diferente. Con un malvavisco en la mano, lo aplastó contra su cara.
Engfa—¡Mira, mamá Freen! ¡Yo dulce!-

Freen y yo no pudimos contener la risa mientras tratábamos de limpiar su rostro pegajoso.
Freen—Engfa, cariño, los malvaviscos son para comer, no para maquillarse-

VeranoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora