36 ¿Qué haces?

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Capítulo 36

¿Qué haces?

- Ya Juliana. Vamos a enfrentar al gigante. Esa mujer ama a su hija. Ella debe entender que tú amas a Valentina. Decía Juliana para sí misma. Mientras se animaba a salir del hotel. Observó por última vez su celular y tenía un mensaje de su rubia. Solo decía; Te extraño. El cual respondió con un beso y pronto estaremos juntas. Y declaraciones de amor.

Mientras que Valentina llegaba a casa de su mamá. Sorprendiéndola. Un abrazo entre madre e hija que duraba un par de minutos.

- Hija. Que sorpresa tan agradable. No me dijiste que venías. Pasa. Pasa. Te haré tú desayuno favorito. Espero tengas mucha hambre. Sonrieron ambas mujeres.

- Mamá yo también te extrañe mucho. Así hablemos casi a diario, eres la mujer más importante en mi vida. Siempre me hace falta todo de ti. Que me consientes, me acaricias. Hasta tus abrazos. Volvió a abrazarla ya estando dentro de la casa. Luego de ese abrazo Valentina entró en casa y llevando su maleta a su habitación, bajo con su madre a la cocina y compartían de todo un poco.

Las mujeres pasaron algunas horas allí. Comiendo, hablando, riendo. Se pondrían al día de sus vidas; bueno, parte de sus vidas.

Valentina no iba a dañar ese dulce momento con ninguna conversación. Ese viaje tendría que darle un poco de luz a su mente de lo que tenía propuesto. Así que las cosas ya tenían un impacto en su vida. Su mamá no le iba a aceptar, así que buscaba paz mental en el hogar que la vio crecer.

Horas más tarde se escuchó la puerta de la casa Carvajal. Soledad fue a abrir y su sorpresa era encontrar a la mujer de su hija.

- ¿Qué haces? Preguntó Soledad, sin aún dejar entrar a la mujer.

- Hola. Yo sé que no soy bien recibida. Yo sé que la última persona que quieres ver es a mí, pero por favor. Déjame hablar contigo unos minutos. Decía rápidamente Juliana frente a la mujer. Soledad miró a dentro de la casa y le dejó pasar expresándole.

- Valentina no está... Intento decir Soledad, siendo interrumpida por Juliana.

- Ya lo sé. Yo vine porque quiero hablar contigo. Bueno necesito que me escuches.

- Bien. Pasa. Conversemos en la sala. Caminaron y sentadas en el sofá comenzó a hablar Juliana.

- Sé que es difícil para ti tener que aceptar que esta sociedad es diferente a la que creciste, puedo entenderte, pero tú hija y yo...

- Creo que no deberías estar aquí. Soledad se estaba incomodando con la conversación que quería establecer Juliana.

- Soledad escúchame. Sí luego que hablemos te mantienes en tu posición yo no te molestaré más, pero dame la oportunidad de expresarte lo que siento. Lo hago por la mujer que ambas amamos. Soledad escondió su rostro y cruzó sus brazos.

- Ok. Habla.

- Gracias.

***

Valentina estaba de compras cuando se encontró con su ex novia Alejandra.

- ¡Valentina! Sorprendida está le saludó. Se acercó a ella, le dio un beso en la mejilla.

- Hola Ale.

- ¿Cuándo llegaste? ¿Estás sola? Preguntó un poco sorprendía.

- Llegue hoy. Si estoy sola. Vine a visitar a mi mamá. Ale sonrió al ver que el amor de su vida estaba sola.

Hazme el amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora