09 La apuesta

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Capítulo 09

La apuesta

- ¿Val? Miró a Valentina no podía creer. Intento tocarla con su mano herida.

- Hola Juliana. No podía decir mucho. Estaba consternada. – Tranquila por favor. Soy yo, sí estoy aquí. Ten cuidado con tu mano. Por favor. Valentina lo que menos quería era que la mano de la castaña se lastimara.

- Pensé que eras un sueño. Ambas se quedaron viendo a los ojos. – Te he soñado todo este tiempo. Una ilusión. Era lo único que me daba consuelo.

- Juls. Esta vez soy yo. Vine porque tu mamá me pidió venir a verte. Juliana subió su mano herida por el rostro de Valentina. – Juls por favor cuidado con tu mano. Valentina tomo su mano vendada y entre sus dos manos la llevo a su boca dejándole un suave beso. En la mano herida. Luego de esa acción la ayudo a acomodarse para que se recostara en la cama de nuevo.

- Mi mamá no debió ir a molestarte. Dijo la castaña.

- No me dijo mucho. Se disculpó por todo lo que ella llego a decirme en el pasado y también por lo que tú me hiciste. Me dijo que estabas mal, que te caíste ebria y te cortaste.

- Sí, pero no es profunda, la que tengo en el alma es más profunda. No la hiciste tú. No te culpo. Sí te casaste y eres feliz es algo con lo que debo vivir. Me abrumó el hecho de saber que luchaste tanto por sentirte libre de amar a una mujer y ahora saber que te casaste. No sé qué me duele más. Sí saber que te casaste y te perdí o que te casaste con un hombre. Decía Juliana mirando su mano.

- ¿Aun te duele que tu ex se casó con un hombre? Juliana miro a la rubia.

- No Val. Créeme que cuando llegaste a mi vida estaba muy herida, tú rompiste muchos muros. Me duele un mundo el saber que te perdí. Valentina miro a los ojos de Juliana. Mordió su labio interno y bajo su mirada.

- Lo siento. Yo. No estoy casada con Lucho. Él es mi manager y la verdad que estoy tan herida que dejarte con esa idea para mí estaba bien. Esto no cambia nada, porque yo sí...

- Mi amor ¿Estás soltera? Mi amor no puedo creer. Se emocionó Juliana a tal punto que todo el dolor de la mano lo olvido y tomo el cuello de la rubia atrayéndola a sí y estampando un beso. Se mezclaron los sentimientos de emoción, de pasión y de esperanza. Valentina correspondió porque amaba a su Juls, pero no podía permitir esos sentimientos.

- Juliana.

- No me digas así por favor. Déjame explicarte. Solo te pido que me dejes explicar. Esto que pasó no es tu culpa. Val. Solo déjame contarte bien cómo sucedieron las cosas. Sé que te falle y luego no resolví mi desastre. Valentina tenía un puñal atravesado en su corazón y sacarlo significaba desangrarse.

- Juls. Ya esto pasó hace un año. Ya no tenemos que remover el pasado. Vine aquí porque no me gusta verte así y me siento un poco responsable. Valentina trago grueso al ver el hermoso rostro de Juliana, sus ojos eran una daga en su alma.

- Solo quiero contarte que cometí un error, pero... Levantó la mirada de la mujer. Si ya después que te cuente todo no quieres saber nada de mí. Voy a respetar tu decisión.

- Juliana en un año pasan muchas cosas.

- Val. Por favor. Valentina miró esos ojos que eran su mayor debilidad y a pesar de todo el dolor estaba dispuesta a hacer lo que sea para no ver a su castaña tan triste. Eso de primero es la felicidad de uno cuesta cuando hay un amor tan inmenso por otra persona. Verla demacrada, con esa venda en la mano, se notaba que había llorado mucho. Quizá ella también estaba sufriendo.

Hazme el amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora