Al entrar a la mansión se encontraron con un panorama desalentador, la mansión iba a necesitar más que simples reparaciones, estaba a nada de parecer una casa embrujada, los colores oscuros del lugar tampoco daban una vista mejor o más cálida. El lugar gritaba "Familia Black" en cada pequeña decoración. Al explorar el lugar se encontraron una pequeña sorpresa.
En la mansión se encontrba el cuadro de la difunta matriarca Black, que apenas vio a Sirius comenzó a soltar un montón de gritos, mayormente maldiciendo al traidor de sangre. El Black decidió ignorar los chillidos, aunque no pudo hacerlo más cuando Walburga llamó al elfo doméstico de la casa.
—¡Kreacher, saca a este malagradecido de mi casa!
El elfo por fin hizo aparición en la estancia, a diferencia del aspecto presentable y formal que tenían los elfos de la mansión Grindelwald, este elfo tenía un aspecto mas descuidado. Tenía una nariz bulbosa, con forma de hocico, ojos inyectados en sangre, muchos pliegues de piel; claro signo de su edad avanzada, tenía cabello blanco que brotaba de su largas orejas en forma de murciélago. Solo vestía una prenda café, que parecía ser un saco de papas.
—Es usted -gruñe medio molesto el viejo elfo-
La tensión en la habitación creció rápidamente, el elfo era un fiel servidor de la casa Black, especialmente de la señora de la casa, quién no tenía mucho aprecio por su primogénito, lo que hacía que Kreacher fuera hostil con este. Ryan permaneció tranquilo, intentando pasar desapercibido, solo había pisado la residencia por un propósito.
Walburga que había estado maldiciendo un poco más a su hijo, por fin se dio cuenta de la presencia del adolescente, lo examinó a detalle, ignorando los claros intentos de Sirius por descolgar su cuadro o silenciarla. Finalmente se atrevió a preguntar sobre los orígenes del mocoso, pues no quería que ningún amigo impuro de Sirius pisara su casa.
—¿Cómo te llamas, chico? -pregunta con calma a sentir familiaridad en el rostro-
—Disculpe mi descortesía al no presentarme honorable lady Black, quedé tan maravillado con la exquisita estrcutura de la residencia, que no pude evitar imaginar como se vería en sus días de gloria -menciona mientras hace un sutil reverencia-. Mi nombre es Ryan Grindelwald.
Un silencio se creo en la habitación, Sirius se quedo procesando la suavidad de su madre con Ryan, y que este hubiera utilizado unas simples palabras para aplacar el carácter de Walburga. Si el hubiera olvidado presentarse, además de recibir un castigo, también su madre se hubiera encargado de gritarle hasta hartarse.
La anterior matriarca y Kreacher no solo habían guardado silencio por la labia del menor, el apellido de este había generado tal reacción, pues solamente un inculto no sabría el peso que cargaba ese nombre. Walburga había comprobado mediamente que el chico tenía una familia pura paterna, pero debía ver si también era el caso de la materna.
—Tu madre debió ser una bruja hábil si llamó la atención de una figura tan destacada -intenta sacar información sutilmente-
—Por supuesto que si -responde sabiendo las intenciones del retrato-. Mi padre Gellert, escogió a una hermosa mujer rusa, alguien de la familia Ivanova.
Con esa simple oración confirmo que Gellert no era su abuelo (algo que por un momento pensó Walburga), alguien que no mezclaria su sangre con una vulgar mestiza o nacida de muggles (pensamiento que muchos tenían sobre Gellert). Mencionar que su madre era rusa había revelado que tenía sangre completamente pura, la sociedad rusa era una de las más puristas, sus instituciones ni siquiera permitían nacidos de muggles o mestizos.
—Disculpa la pregunta inoportuna, pero; ¿Cómo es posible que la vergüenza de mi familia se junte con tan distinguido caballero? ¡Kreacher, ve a buscar algo para nuestro invitado!
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DESTINO
Fiksi PenggemarEsta es la segunda parte de HEREDERO, así que si no has leído la primera parte te recomiendo hacerlo, de lo contrario no podrás entender la trama de esta historia. El poder es algo que muchos anhelan, pero solo pocos son capaces de tenerlo; y solo l...
